Además de describir los detalles del crimen, ya conocidos por las informaciones en prensa, la familiar destacó aspectos de la vida de Tabares: "Tenía cerca de 70 años de edad. Es de Mazo, en La Palma, y llevaba muchos años en Venezuela. Primero fue para allá, hizo su fortuna, se casó, tiene su familia, parte tiene allá, y parte en Tenerife. Todos los años venía aquí y pasaba una temporada, unas dos veces al año", señaló.
"La familia está con mucha impotencia, con mucha rabia y muchísima pena por no poder estar cerca de los que están allá y no poder hacer nada y no poder volverlo a ver", informó esta familiar, que quiso mantener el anonimato. También indicó que el asesinado tiene un hijo en Venezuela, con el que llevaba la ferretería de la que era empresario, y una hija en Tenerife.
Un aspecto importante de la entrevista fue sobre la inseguridad que se vive en Venezuela: "Él tenía precaución de siempre, pero tuvo la mala suerte de perder la vida así. No saben si recibió algún tipo de amenaza previa", indicó la familiar entrevistada.
Alejo, aunque residente desde hace años en Venezuela, mantenía el vínculo con Canarias, aunque su familiar confirma que, a pesar de que tenía la posibilidad de regresar a su tierra natal a vivir, prefería mantenerse en Venezuela: "Quería mucho a esa tierra, cuando tenía las posibilidades de vivir aquí, él y su mujer preferían estar allá porque querían mucho a ese país".










