La asignación de 102.000 plazas supone un recorte de casi 31.000 plazas respecto a la temporada anterior que en términos porcentuales representa una reducción del 23,26%, porcentaje sólo superado por Murcia que tiene una asignación muy inferior (26.000 plazas y -24,98%).
Desde la patronal turística no se entiende cuál ha sido el criterio que se ha seguido en la asignación de plazas tras el recorte anunciado por el Ministerio, pues Comunidades Autónomas como Cataluña que la temporada pasada ejecutó 24.500 plazas menos de las asignadas es "recompensada" con un incremento de 1,18%, que suponen aproximadamente 1.500 plazas adicionales sobre las ejecutadas en 2011-12. En términos absolutos, el recorte en plazas sufrido por Canarias sólo es superado por la Comunidad Valenciana y Andalucía, si bien ambas mantienen cupos muy superiores a los de Canarias para la presente temporada.
Por su parte, Baleares apena sufre un recorte del 3,91%, que se traduce en sólo 6.800 plazas menos, habiendo igualmente ejecutado 26.000 plazas menos en la temporada anterior sobre las inicialmente ejecutadas.
No podemos menos que expresar nuestra perplejidad con esta asignación que no parece obedecer a criterios técnicos o de demanda, pues los datos son contundentes respecto al comportamiento previo de las diferentes zonas turísticas y qué asignación tienen para la próxima temporada. Canarias ha sido históricamente una de las zonas con mayor demanda, teniendo un déficit de plazas entre las ofertadas y las demandadas, pues las islas representan para el colectivo de la tercera edad un destino "exótico" por el hecho de encontrarse fuera del territorio continental y también por su clima, que teniendo en cuenta las fechas del programa – octubre – mayo -, las islas tienen ventaja sobre el resto de destinos peninsulares.
El turismo del IMSERSO representa un complemento a la temporada turística de diferentes zonas en Canarias, como es el caso del Puerto de la Cruz en Tenerife, donde aparte de cumplir una función social, también es cierto que muchos establecimientos sanean sus resultados con este programa y mantienen unos niveles de actividad que, de otra forma, supondrían recortes en plantilla e incluso cierre de algunos establecimientos.
Esperamos que esta situación pueda ser corregida y Canarias recupere cuota de mercado en este programa, basándose en su demanda real y nivel de prestación de servicios dentro del programa.










