El objetivo de la formación es conocer el funcionamiento de los puntos violetas, dar las herramientas necesarias para llevar a cabo una adecuada atención a las víctimas y conocer la importancia del trabajo en red durante los eventos. En este sentido, la ponente explicó que desde la creación de los puntos violeta en el año 2019, se han posicionado como un elemento de seguridad que trabaja de forma coordinada con los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado que estén presentes en cada evento".
Afortunadamente, prosigue la experta "cada vez más entidades públicas y privadas solicitan la presencia de los puntos violenta en los diferentes actos que se organizan, desde carnavales, hasta festivales, porque de lo que se trata es de prevenir la violencia sexual".
La psicóloga indicó que a lo largo del año, han atendido una media de entre diez y quince casos de violencia sexual, mayormente preventivos, por lo que "la presencia de estos puntos es más que necesaria".
A lo largo del taller, se realizaron sesiones expositivas intercaladas con trabajo grupal y dinámicas que invitaron a la reflexión y el debate del alumnado asistente, el cual fue invitado a participar como voluntariado en estos puntos violeta, donde el principal objetivo es la atención de las víctimas que en su mayoría son mujeres de entre 16 y 40 años.










