El documento, patrocinado por GSK, está elaborado por las sociedades científicas de Atención Primaria y la Asociación Española de Urología (AEU) con el objetivo de reforzar la atención que los médicos de familia prestan a los afectados por esta patología y optimizar el uso de los recursos disponibles para lograr el mejor tratamiento de los pacientes.
La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Brígida Mendoza, explicó que la Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP) es una de las patologías más comunes entre los hombres de avanzada edad y expuso que afecta al 40 por ciento de los mayores de 60 años y por encima de los 80 años, la padecen el 70 por ciento. En Canarias el número de casos registrados de HBP en mayores de 60 años es de 38.089, sobre una población de referencia de 171.851. En la mayoría de estos pacientes la valoración inicial, el seguimiento y tratamiento pueden hacerse desde la atención primaria.
En este contexto, la consejera consideró fundamental implicar al médico de Atención Primaria en el manejo de esta patología, "ya que puede manejar muchos de los casos que se presentan en su práctica diaria si dispone de herramientas adecuadas, favoreciendo la eficiencia del proceso asistencial".
Por este motivo, desde la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias se ha acordado difundir la guía entre los profesionales del sector público, en la medida en que se trata de una herramienta que aporta a los médicos de familia unas recomendaciones avaladas por la comunidad científica que permitirán mejorar la calidad asistencial de los pacientes con HBP, favoreciendo la salud de los pacientes y estableciendo un proceso asistencial mediante el cual los pacientes con sintomatología del Tracto Urinario Inferior reciben una atención en la que se garantiza la continuidad asistencial y la coordinación entre el médico de familia y el urólogo, en base a criterios consensuados en el manejo de esta patología.
"La atención integrada al paciente ha demostrado disminuir la tasa de complicaciones crónicas, los ingresos hospitalarios por complicaciones agudas y la estancia media ajustada por grupos relacionados por el diagnóstico", aseguró la consejera.
Asimismo, Brígida Mendoza explicó que la distribución de la Guía de Criterios de Derivación en HBP para Atención Primaria permitirá también reducir los costes para la administración, al sistematizar las pruebas y reducir la variabilidad, y fortalecer la necesaria colaboración entre los niveles asistenciales.
Esta iniciativa contribuye a conseguir una asistencia sanitaria de calidad, al mismo tiempo que un óptimo uso de los recursos disponibles para lograr el mejor tratamiento para los pacientes.










