En este sentido, precisó que la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través del Servicio de Salud Mental de la Dirección General de Programas Asistenciales, ha publicado un Manual de Actuación en la Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias, dirigido a todos los colectivos que intervienen en la atención al paciente con esta enfermedad: médicos y personal de enfermería de Atención Primaria, neurólogos, psiquiatras y psicólogos, geriatras, trabajadores sociales, profesionales de ayuntamientos y cabildos, jueces, familiares de enfermos y cuidadores, y todas aquellas personas que tengan alguna relación en el cuidado de este colectivo de enfermos.
Este manual, explicó, actualiza la Guía que se elaboró en 1998 y que fue revisada en 2003. La Comisión Asesora sobre Demencias y Enfermedad de Alzheimer ¿en la que están representados la Administración, los profesionales y las asociaciones de Familiares de Alzheimer¿ decidió esta nueva actualización con el objetivo de ofrecer a los profesionales sanitarios y no sanitarios un conjunto de recomendaciones que procuren la mejor asistencia posible a los pacientes con este tipo de demencia y homogeneizar la práctica clínica incorporando las evidencias de la literatura científica actualizada disponible.
La Consejera de Sanidad dijo que el objetivo de la publicación es ofrecer recomendaciones, planteamientos generales y actitudes específicas que orienten a las personas involucradas en el proceso asistencial sobre la actitud que se ha de seguir en cada momento para conseguir una asistencia de calidad y salvaguardar la protección y los derechos de las personas con demencia y también de aquellas que ejercen la función de cuidadoras.
Alzheimer
El Alzheimer es una enfermedad degenerativa de las neuronas de carácter progresivo ¿ la más frecuente de las demencias ¿ que se manifiesta a través de perturbaciones progresivas de funciones cognitivas (memoria, función ejecutiva, concentración, atención, abstracción, etc), del funcionamiento diario, alteraciones psicopatológicas, y en fases avanzadas, síntomas neurológicos.
Brígida Mendoza manifestó que la atención al enfermo de Alzheimer en nuestra Comunidad Autónoma, una vez diagnosticado, es una competencia compartida entre la Consejería de Sanidad y la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, conjuntamente con los Cabildos insulares, a través de los Planes Sociosanitarios de Mayores y Discapacidad, que contemplan el desarrollo de recursos de estancia diurna y residenciales de atención psicogeriátrica y específicos de atención a las personas afectadas de demencia.
En Canarias, dijo, alrededor de 25.000 personas padecen algún tipo de demencia. De éstas, en un 75% de los casos se trata de la enfermedad de Alzheimer. Entre el 85 y 90% de las personas afectadas viven con sus familias, que llevan el peso físico, psicológico y económico al cuidarlas. La disminución de estas cargas es uno de los objetivos de la Consejerías de Sanidad y de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda del Gobierno de Canarias. Así, la Consejería de Sanidad, dentro de sus planes y programas de salud, tiene a este grupo de enfermedades entre sus prioridades.
En esta línea, señaló que desde los equipos de Atención Primaria, la Consejería de Sanidad oferta el programa de atención a las personas mayores y los servicios de atención sanitaria a personas mayores con demencia, orientados al diagnóstico precoz, tratamiento farmacológico y no farmacológico, apoyo y formación a sus cuidadores familiares y atención domiciliaria a los pacientes que están inmovilizados o en fase terminal. Igualmente, los centros de Atención Especializada dan los servicios y apoyos especializados a estas personas, básicamente de confirmación diagnóstica, valoración de efectos secundarios y seguimiento clínico.
Las demencias
Las Demencias en general y la enfermedad de Alzheimer en particular, son enfermedades nosológicas frecuentes, cuya prevalencia e incidencia son cada día mayores. Alrededor del 1,5% de las personas de 65 a 69 años padece demencia, prevalencia que aumenta exponencialmente con la edad (16-25% en los mayores de 85 años). El aumento de la esperanza de vida de la población canaria, y el incremento consecuente de la dependencia, son motivo de estudio por las administraciones estatal y autonómica. Las personas con demencia experimentan, en su gran mayoría, una discapacidad intelectual y física progresiva, por lo que merecen una atención específica y de calidad.
La longevidad y la dependencia comportan problemas no sólo económicos, relativos a los costes que de ellas se desprenden, sino también de índole operativa, al tratar de buscar, distribuir y aplicar de manera eficiente los recursos necesarios para proteger socialmente a los colectivos involucrados.
Esto hace necesario plantear una estrategia global que debería intentar hacer frente a los problemas asociados a la enfermedad. Hay que realizar un diagnóstico precoz para iniciar lo antes posible las medidas terapéuticas oportunas, propiciando un tratamiento y unos cuidados óptimos.
Nos encontramos ante un grupo de enfermedades convertidas en foco de interés primordial tanto para las personas afectadas como para sus familias y personas cuidadoras.
Se trata de un trastorno que afecta a todo el entorno familiar de la persona enferma y cuyo impacto más importante se produce sobre la persona cuidadora principal, que es aquella encargada de atender a la persona enferma prácticamente las 24 horas del día. Habitualmente, estas personas cuidadoras son sus parejas, generalmente de edad avanzada, lo que hace más difícil afrontar la situación y les convierte, a ellas mismas, en sujetos vulnerables. Por ello, es imperativo no sólo ayudar a la persona enferma, sino también proteger quien le provee los cuidados.










