Ante esta situación, agentes del SEPRONA y de la Policía Local de Betancuria acudieron al lugar y lograron capturar a los canes. Al inspeccionarlos, comprobaron que ambos eran de raza Podenco Canario y que uno de ellos portaba un collar de adiestramiento eléctrico en funcionamiento, lo que se evidenciaba por el parpadeo de una luz verde. Este detalle llevó a los agentes a sospechar que los perros podrían estar acompañados por un cazador furtivo, quien, al percatarse de la presencia policial, habría abandonado la zona.
Los agentes consiguieron identificar al propietario de los animales gracias a las pesquisas practicadas. Como resultado, se procedió a denunciar a la persona ante el Cabildo Insular de Fuerteventura por ser los hechos constitutivos de infracción a la ley 7/1998, de 6 de julio, de caza de Canarias, por permitir que los perros vaguen sin control por terrenos sometidos a régimen cinegético especial en época de veda y cría (Reserva de caza Castillo de Lara) pudiendo acarrear sanciones económicas.










