Ortega ha informado que el descenso de las temperaturas experimentado durante la madrugada ayuda a culminar las tareas de extinción.
Cientos de vecinos han tenido que pasar la noche lejos de sus casas. Especialmente, los habitantes del barrio de Las Lagunetas (San Mateo) y de Tejeda. El polideportivo de San Mateo se ha convertido en un albergue improvisado.
El fuego ha calcinado a 70 hectáreas de terreno y ha afectado a unas 200 hectáreas.
Tres casas han sufrido daños de consideración.
Las clases han sido suspendidas en Las Lagunetas, pero la actividad escolar se reanundará en el resto de los municipios.
Bomberos, protección civil y voluntarios han trabajado en la extinción de las llamas durante la noche. El fuego llegó a tener hasta seis focos activos, según los bomberos de Gran Canaria, lo que junto al viento, dificultó las labores de los equipos desplazados al lugar.










