Los restos han sido trasladados al Anatómico Forense insular para realizar las primeras pruebas que permitan determinar la identidad del fallecido.
Esa coincidencia con el emplazamiento, junto con otros detalles como el aparente deterioro que presenta el cuerpo y el hecho de que no se tenga constancia de otras desapariciones de submarinistas en esa misma zona, han llevado a los cuerpos de seguridad a trabajar con la hipótesis de que pudiera tratarse de Bosco José Fernández Tapias, cuyo cuerpo nunca llegó a localizarle.










