Hasta ahora se pensaba que el ataque al metro había sido perpetrado únicamente por Jalid al Bakraui, un joven de nacionalidad belga de 27 años cuyo hermano, Ibrahim, se inmoló en el aeropuerto internacional de Bruselas-Zaventem junto a Najim Laachraoui, el tercer terrorista suicida identificado por los investigadores.
"Son cinco los terroristas que ejecutaron los atentados en Bruselas"
Por otro lado, el ministro belga de Interior, Jan Jambon, ha anunciado este jueves que su Gobierno ha decidido rebajar en un grado la alerta antiterrorista, que estaba en su nivel máximo, porque "no hay amenazas inminentes" de atentados.
Jambon ha explicado, en declaraciones al canal "RTL", que el Consejo Nacional de Seguridad se había reunido esta tarde y el Órgano de Coordinación para el Análisis de la Amenaza (OCAM) había "decidido reducir el nivel de amenaza a 3", de una escala de 4.
En las imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia del metro se ve a Jalid al Bakraui hablar con el nuevo sospechoso, que no entra con él en el metro, según ha precisado a AFP una fuente policial próxima a la investigación.
El experto en lucha antiterrorista Claude Moniquet ha confirmado a la televisión pública belga RTL la existencia de este segundo sospechoso pero ha señalado que no está claro si se limitó a dejar la bolsa que llevaba, supuestamente con explosivos, en el metro antes de salir de la estación o si se inmoló junto a Jalid.
Moniquet, director del European Strategic Intelligence and Security Center, ha advertido de que llevará varios días o semanas averiguarlo ya que la identificación de los cuerpos es complicada.
Al margen del nuevo sospechoso del metro, la Policía belga sigue buscando desde el primer día de los atentados al tercer terrorista del aeropuerto que no se inmoló en el ataque. Es el hombre que aparece con un gorro oscuro en la imagen de los tres presuntos autores de la matanza de Zaventem que distribuyó la Policía la misma tarde de los ataques.
Ibrahim al Bakraoui, uno de los dos terroristas suicidas que actuaron en el aeropuerto internacional de Bruselas-Zaventem, es objeto este jueves de una importante polémica en Bélgica y con Turquía, de donde fue expulsado a Holanda el pasado julio tras haber sido detenido como "combatiente extranjero".
El Gobierno belga ha reconocido que, cuando Turquía comunicó las razondes de la detención y anunció la expulsión de Ibrahim al Bakraoui, no estaba al corriente de su vinculación con grupos terroristas y sólo sabía que tenía un largo historial como delincuente común. La ministra holandesa de Justicia ha confirmado este jueves la deportación del terrorista desde Turquía en una carta al parlamento: "Las autoridades turcas exigieron que Ibrahim al Bakraoui abandonara el territorio y programaron para ello un vuelo desde Estambul con destino Amsterdam el 14 de julio de 2015".
Según ha asegurado este jueves el ministro de Seguridad y Justicia holandés, Ard van der Steur, "el Gobierno holandés desconocía las razones" de la expulsión desde Turquía, y, al tener un pasaporte belga en regla, se le permitió entrar en el país. Ibrahim al Bakraoui no estaba registrado por las autoridades holandesas ni en ningún listado internacional, ha apuntado el ministro.
El jefe de la policía holandesa, Erik Akerboom, ha dicho al canal holandés Nos que todavía quedan muchas cuestiones por responder sobre ese traslado. "Necesitamos establecer los hechos. Algunos hablan de deportación, otros dicen que fue devuelto. Son dos cosas diferentes", señaló.
El profesor de la universidad de Leiden, Edwin Bakker, ha señalado a la cadena NRC que todo depende de la información que Turquía transfirió, informa el portal de noticias Dutchnews. "Si dijeron que era un combatiente de Siria, se ha cometido un gran error. Pero no puedo creer que en ese caso, (las autoridades del aeropuerto de) Schiphol le dejaran marcharse sin avisar", dijo este experto.
Sin embargo, en declaraciones a la cadena VRT, el ministro belga de Justicia, Koen Geens ha recalcado que "no hubo una extradición" de Ibrahim El Bakraoui a Bélgica, sino que se trataría más bien de "un reenvío a la frontera siria por parte de Turquía". Geens dijo no saber con certeza si Bélgica estaba al tanto de esta operación, ni su gabinete pudo precisar tampoco por qué El Bakraoui fue deportado a Holanda.
El ministro de Interior de Holanda, Ronald Platerk, ha asegurado que se va a estudiar en detalle si hubo un problema de comunicación con Bélgica, "se va a estudiar muy de cerca para ver qué ocurrió", afirmó Platerk. "No lo sabemos en estos momentos", reconoció el ministro a su llegada al Consejo extraordinario de ministros europeos de Interior. Preguntado sobre cómo ha podido ocurrir que los terroristas se paseen por Europa sin ser detectados, respondió: "Vivimos en una sociedad abierta, no en un Estado policial. Puede pasar que la gente haga cosas horribles".
En cualquier caso, Holanda acusa a Turquía de no haber respetado correctamente los procedimientos en la expulsión de al Bakraoui, ha dicho su ministro de Justicia este jueves, informa Reuters.
La Fiscalía federal belga ha confirmado este jueves los vínculos de los terroristas suicidas del pasado martes en Bruselas con los atentados de París en noviembre, al revelar que uno de ellos había alquilado una vivienda en Charleroi (sur de Bélgica) que sirvió para preparar los ataques en la capital francesa.
En un comunicado, la Fiscalía ha explicado que Jalid al Bakraoui, quien esta semana se hizo saltar por los aires en el interior del metro en una parada próxima a las instituciones europeas de Bruselas, había alquilado una habitación en la calle del Fort, en la ciudad de Charleroi.
Ese cuarto, según los investigadores, sirvió de escondite al grupo terrorista que cometió los atentados de noviembre en París, en los que murieron 130 personas y centenares resultaron heridas, y fue registrado por la policía el 9 de diciembre.










