Desde el 1-1-2 se pasó aviso a todas las Policías Locales de la isla, así como a la Guardia Civil y al Cuerpo General de la Policía Canaria, activando así el dispositivo de búsqueda.
A media noche se recibió una llamada en el 1-1-2 por parte de una joven que mantenía un discurso incoherente y que solicitaba ayuda porque se encontraba mal, aunque era incapaz de explicar dónde se encontraba. Cruzando los datos de ambos incidentes se comprueba que puede ser la misma persona, por lo que se procede a localizar la cabina telefónica a través del sistema de posicionamiento de llamadas con que cuentan las salas del 1-1-2, que sitúa la señal en la cartografía de la isla y determina el lugar en el que se encontraba la afectada, situada en este caso en el municipio de Guía de Isora.
Personados en el lugar la Policía Local y la Guardia Civil, encontraron a la joven en las inmediaciones, y la condujeron hasta dependencias policiales. Desde allí se solicitó la asistencia sanitaria del Servicio de Urgencias Canario (SUC), cuyo personal la trasladó a un centro sanitario para su valoración.










