El servicio se había iniciado en el mes de agosto ante los múltiples robos cometidos en viviendas los meses atrás. Los agentes iniciaron controles específicos de entrada y salida de La Palma tanto en avión como en barco, así como inspecciones constantes en casas de compra de oro, ya que en su mayoría los robos tenían un componente en común: se apropiaban únicamente joyas.
Los perjudicados han cuantificado el importe de lo sustraído en 100.000 euros. Estas joyas eran vendidas posteriormente en casas de compra de oro, pero en su mayoría en Tenerife y Gran Canaria para evitar que fueran localizadas fácilmente. Los hechos delictivos se cometieron principalmente en la zona de Valle Luna en el municipio de Breña Alta donde se generó inquietud entre los vecinos.
En las investigaciones se ha comprobado que los arrestados se dividían los cometidos, así los menores eran los encargados de los robos y el mayor de edad se encargaba de la venta. En total lo obtenido por los arrestados asciende a unos 18.000 euros. En el momento de las detenciones se recupera un número importante de joyas que son entregadas a sus propietarios (broches, cadenas, pendientes, etc.).
Los agentes continúan con las investigaciones ya que pueden esclarecerse otros hechos delictivos similares así como un mayor número de joyas.










