Los hechos se iniciaron por denuncia de una propietaria de una perrita de raza Yorkshire llamada "princesa" que había resultado herida por la agresión de otro animal, acudiendo al conocido por "PINTO" en la falsa creencia de que era veterinario al haberlo visto en ocasiones anteriores atender a otros animales en la zona, según declaró, el cual procedió a ver al animal y "diagnosticó" que según su opinión había perdido mucha sangre y se podía operar, pero que seguramente quedaría "parapléjica" o moriría por la falta de riego sanguíneo al cerebro que había sufrido, aconsejando su sacrificio, cobrando 70 euros por todo ello. Finalmenteel animal murió en posesión del acusado, al parecer por las heridas sufridas.
En este sentido el Colegio de Veterinarios desde hace años ha venido advirtiendo en prensa periódicamente, que no existe ningún colegiado veterinario en la Isla apellidado o conocido como "PINTO", dadas las reiteradas noticias de actos de intrusismo profesional cometidos por alguien bajo dicho sobrenombre, aunque no se tiene la certeza sobre si se trata de la misma persona ahora condenada.
Desgraciadamente este animal no pudo contar con una atención veterinaria profesional que quizás podría haberle salvado la vida. En ocasiones nos encontramos en los centros veterinarios verdaderas barbaridades resultantes de actos de intrusismo, que a veces son irreparables y mortales de necesidad, debiéndose denunciar estos actos no solo por ser delito, sino por la cada vez mayor concienciación social en cuanto al bienestar y salud de nuestros animales.
El Colegio de Veterinarios quiere en todo caso alertar sobre estos hechos y alentar a la denuncia de los actos de intrusismo veterinario, que afectan no solo a mascotas sino incluso a animales de granja que podrían llegar al consumo humano, poniendo en riesgo no solo el bienestar o la integridad de los animales, sino incluso pudiendo llegar a afectar a la salud pública, así como hacer un llamamiento a todos aquellos ciudadanos que tengan conocimiento o puedan haber sido víctimas de un acto de este tipo, animándolos a denunciar ante las autoridades y si lo desean pudiendo contar con el asesoramiento de este Colegio.
Por último, el Colegio desea agradecer a la veterinaria colegiada que ha posibilitado, con su labor de información a los perjudicados y de denuncia, la actuación de la Justicia, a los demás veterinarios por su colaboración, así como la gran labor profesional desplegada en este caso por la Unidad Ecológica de la Policía Local de San Cristóbal de La Laguna, destacando la implicación del Oficial responsable instructor del procedimiento por la investigación llevada a cabo










