El fuego sigue sin control y las condiciones son adversas.
Más de un centenar de efectivos terrestres procedentes de diferentes administraciones han trabajado durante la noche en el control del incendio forestal declarado en la mañana del jueves en el barranco de Chajaña, en el municipio tinerfeño de Arico.
A primera hora se han incorporado a las tareas de extinción del incendio siete medios aéreos (cuatro helicópteros del GES, uno del Cabildo de Tenerife, un hidroavión del Ejercito del aire y un helicóptero de la Guardia Civil que realizará tareas de coordinación.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) se incorporó por la noche con 40 efectivos del destacamento de Los Rodeos, seis autobombas y dos nodrizas. Esta mañana eran relevados por otros 50 militares del destacamento de Gando, con seis autobombas y una nodriza.
También se incorporan a las tareas de extinción el personal que ha enviado el Cabildo de Gran Canaria: una veintena de efectivos, dos brigadas forestales, un equipo Presa y un equipo Bravo, con cuatro mandos, así como dos autobombas y ocho vehículos ligeros.
Las autoridades piden a la población que no transiten por las zonas próximas al incendio para facilitar los trabajos de los vehículos de emergencia.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el portavoz del ejecutivo, Julio Pérez , aseguró este jueves, que la situación no era positiva porque, además de tratarse de zona de difícil acceso, se esperaba que desde la una a las cuatro de la madrugada, el viento aumentara su intensidad.
El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, realizará una visita a la zona afectada por el incendio forestal. La gestión pasó este jueves por la tarde a nivel 2, por lo que su gestión es competencia del ejecutivo canario.










