
Al respecto, el consejero de Política Territorial y de Emergencias, Manuel Miranda y la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, anunciaron que este martes se revaluará la situación para iniciar un proceso de desescalada, pero siempre velando por la seguridad de las personas.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, quiso agradecer el trabajo de todo el personal que permite la atención a los albergados y a sus animales, desde voluntarios, hasta psicólogos y veterinarios, después de seis días de incendio.
La calidad del aire ha sido muy desfavorable debido al humo, compuesto por una mezcla de gases y partículas pequeñas que se emiten por combustión de la vegetación y otros materiales, principalmente en los municipios de Los Realejos, La Orotava y Arafo, pero también a los municipios de la vertiente norte y sur, además del aérea metropolitana. En general se recomienda el uso de la mascarilla FFP2 y especial atención a la población sensible, además de cerrar puertas y ventanas y restringir las actividades en el exterior siempre que sea posible, al tratarse de partículas son muy finas que pueden tener mayor afección respiratoria. En este sentido, se podrá a disposición de los ayuntamientos y de los intervinientes este tipo de mascarillas que son las que protegen.
La superficie afectada por el incendio alcanza ya las 14.878 hectáreas de doce municipios, con un perímetro es de 88,45 kilómetros, una vez reajustado, ocupando La Orotava el 37%. Los mayores incrementos han sido en los municipios de Fasnia, con 500 hectáreas, 200 en Güímar y Los Realejos, con 100.
A lo largo de la noche trabajaron en las distintas zonas activas un dispositivo compuesto por 381 efectivos de extinción, de los cuales 167 son bomberos urbanos, además de un centenar de seguridad. A primera hora de la mañana se incorporarán progresivamente los 22 medios aéreos disponibles, dos de ellos en tareas de coordinación, los cuales se centrarán en realizar descargas en las zonas más complicadas del incendio
Los trabajos se han centrado en el frente de Izaña, Fasnia y Arico donde se ha trabajado arduamente y se ha conseguido estabilizar el incendio, ya que la zona es de matorral bajo y la capacidad de extinción del operativo es muy potente. Por otra parte, en la zona de Mal Abrigo, donde el incendio se encuentra abierto y mañana hay que seguir empleándose a fondo los medios ya que los barrancos son muy profundos y es muy difícil de atacar.
La zona activa del incendio que más preocupa es la zona alta de Güímar donde el incendio se ha resguardado y se resiste. Se trata de una zona muy complicada por lo escarpado del terreno, lo que dificulta la extinción del fuego y donde se ha concentrado gran parte de los trabajos de los equipos aéreos y terrestres
En la zona norte hay llama activa, pero se encuentra en fase de liquidación, aunque el trabajo es complicado con muchas reactivaciones, debido al alto grado de combustión de la vegetación, lo que supone riesgo en los trabajos nocturnos por la dirección de los vientos.










