En cuanto a las temperaturas mínimas más bajas, estableciendo una segmentación por altitudes a las que están instaladas las estaciones : de 0 a 200 metros, de 201 a 1000 metros, de 1001 a 2000 metros y más de 2000 metros, encontramos los siguientes registros:
a) Estaciones situadas entre el nivel del mar y los 200 metros de altitud: La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria), a una altitud de 13 metros, con una mínima de 10,4 ºC durante el día 3.
b) Estaciones instaladas entre los 201 y los 1000 metros de altitud: la mínima registrada fue de 5,0 ºC, en El Paso (La Palma), a 844 metros, el día 9.
c) Estaciones situadas entre los 1001 y los 2000 metros de altitud: la mínima fue de 0,7 ºC en El Corral de los Juncos (Vega de San Mateo, Gran Canaria), a 1702 metros de altitud, el día 8.
d) Estaciones emplazadas por encima de los 2000 metros: la temperatura más baja que se registró fue de -3,0 ºC en Izaña (Tenerife) a 2369 m el día 8.
Aunque, en general, el mes de abril tuvo, para el conjunto de Canarias, un carácter cálido, las anomalías negativas prevalecieron en la mayor parte de zonas, debiéndose principalmente el carácter arriba señalado al efecto del intenso episodio cálido que se produjo entre los días 16 y 20. Identificando períodos de ascensos y descensos más significativos:
Días 1 al 5: el mes comenzó con temperaturas por encima de la media, marcando el día 1 una anomalía de temperatura de +2,2 ºC sobre la referencia. El débil gradiente bárico sobre las islas, la presencia de bajas presiones sobre la costa africana más próxima a las mismas y la aproximación, desde el sur, de otro centro de bajas presiones, propiciaron vientos de componente este y sureste en medianías y zonas altas -así como llegada de calima-, estableciendo las condiciones para que la temperatura media se mantuviese en valores con anomalías positivas hasta el día 6, siendo estás de entre +0,8 ºC y +1,8 ºC entre los días 2 y 5.
Días 6 al 14: Las bajas presiones, que permanecieron sobre Canarias durante los primeros días del mes, se desplazaron hacia el norte, generando vientos del noroeste sobre las islas y causando un acusado descenso de las temperaturas a partir del día 6. Durante el día 7, con el centro del anticiclón atlántico al oeste de Azores, una vaguada en altura y el paso de un frente en frontólisis -asociado a una borrasca situada al noroeste de la Península Ibérica-, el viento fue rolando del noroeste a norte, acentuándose el descenso térmico. El día 8, se aproximó al archipiélago la borrasca que estaba al noroeste de la Península Ibérica, rolando el viento, de nuevo, a noroeste y alcanzándose la temperatura media más baja del mes, 13,4 ºC, con una anomalía de -2,9 ºC respecto a la referencia.
Aunque a partir del día 10 las temperaturas fueron experimentando ligeros ascensos, se mantuvieron en valores inferiores a la media esperada, con predomino de flujo de componente norte estableciéndose situación anticiclónica entre los días 11 y 14.
Días 15 al 19: Se produjo un episodio cálido. Durante el día 15, el debilitamiento del anticiclón atlántico, sumado a bajas presiones sobre la costa africana y a la presencia de un vórtice, a niveles medios sobre el archipiélago, resultaron en el establecimiento de flujo de componente este, notándose en el tiempo sensible como ascenso de temperaturas y llegada de calima, manteniéndose alisios débiles a nivel de costa y viento del este, rolando a sur, en medianías y cumbres de las islas más montañosas. Entre los días 17 y 18, el vórtice de niveles medios que estaba situado sobre el archipiélago fue sustituido por otro, con reflejo en superficie y mayor contenido en humedad en la columna de aire, incrementando la advección cálida y los valores de concentración de calima. Durante los días 18 y 19 se alcanzaron las mayores temperaturas del mes, con anomalías térmicas en la temperatura media de, respectivamente, 5,5 ºC y 5,9 ºC.
A partir del día 20, el centro de bajas presiones que estaba sobre Canarias fue desplazándose hacia el norte, rolando el viento a noroeste y causando un rápido descenso de las temperaturas, hasta valores inferiores a la media de referencia, en los que permanecieron hasta el último día del mes.
Días 3 y 4: Precipitaciones, causadas por bandas de nubes medias procedentes del sur, en general débiles, y algo más abundantes en el norte de Tenerife y en el Hierro, dejando sólo 2 décimas de mm en el norte de Lanzarote y sin afectar a Fuerteventura y al extremo noreste de Gran Canaria, aunque sí en el resto de las zonas de esta isla, incluido el sur. Como se observa en la tabla adjunta, los mayores volúmenes se midieron en las islas de la provincia occidental. En algunos casos, fueron más significativas las intensidades -llegando a ser moderadas- que los acumulados en 24 horas, lo cual caracteriza a las precipitaciones en forma de chubascos.
Días 6 al 12:
Durante este período se recogieron mayores volúmenes que en el episodio anterior, aunque sin llegar a tener un carácter moderado o fuerte, salvo entre los días 7 y 8 y de forma local, como en los casos de Valleseco (Gran Canaria) en donde se midieron 45,4 mm entre las 7: horas del día 7 y las 7;00 horas del día 8, Benijo (Tenerife), con 42,5 mm y Teror-Osorio (Gran Canaria), con 39,6 mm, estos dos últimos registros durante el mismo período.
El día 7 llegó a Canarias un frente en frontólisis, asociado a una borrasca atlántica situada al noroeste de la Península Ibérica, que, según se deduce de las precipitaciones citadas de los días 7 y 8, resultó ser bastante eficiente en algunas zonas. Durante los siguientes días, a partir del día 8, la borrasca citada fue aproximándose a las islas, generando el resto de las precipitaciones del episodio y extendiendo su influencia hasta el día 12.
A partir del día 20, el centro de bajas presiones que estuvo sobre Canarias durante los días anteriores se desplaza al norte, rolando el viento hacia oeste. A partir de ese día y hasta final de mes, se registraron precipitaciones en general débiles abarcando casi todas las zonas de las islas, incluyendo Lanzarote y Fuerteventura y exceptuando zonas de la vertiente sur de Tenerife. Entre el día 21 y el 25, fue predominante la situación anticiclónica, con precipitaciones causadas por nubosidad baja de los alisios (reforzada por bandas nubosas procedentes de borrascas situadas más al norte) y, eventualmente, por evolución en zonas de interior de las islas más montañosas). Desde el 22 y hasta final de mes, fue disminuyendo el gradiente de presión sobre el archipiélago, disminuyendo la velocidad del viento que, en principio, fue de componente de nordeste y que fue rolando a norte, favoreciendo la llegada de bandas nubosas y el desarrollo de nubes de evolución a sotavento.










