Es una actividad de rescate etnográfico que tiene su razón de ser en el homenaje a las generaciones canarias que recorrían los caminos y veredas del archipiélago buscando el sustento familiar. Participaron alrededor de 50 personas llegadas desde diferentes puntos de la isla que iban ataviados con la vestimenta típica de la época y llevaban los utensilios, aperos, materiales e incluso animales que se empleaban para realizar toda esta labor de intercambio.
Uno de los objetivos de esta iniciativa consiste en revalorizar los productos que formaban parte del sistema de intercambio, incidiendo en las relaciones sociales que se establecían como fruto de estas transacciones comerciales. Como cada edición hubo 4 zonas donde se realizó la escenificación: El muelle pesquero de Puerto de Santiago, San Francisco de La Montañeta, San José de Los Llanos y, por último, el Mercadillo del Agricultor " Llano Abajo" de Santiago del Teide.










