Hace tres meses, tras hablar con Vanesa Méndez, una paisana suya residente desde hace un tiempo en uno de los emiratos que forman los Emiratos Árabes Unidos, tomó la decisión de afrontar una idea que le rondaba por la cabeza. "¿Por qué? Pues porque soy fondista, sin más. Siempre dije que correría una maratón y aquí estoy, con el ánimo de correr sin presión porque no me juego nada. Mi lucha ahora está en las Liga de Clubes con el Tenerife CajaCanarias y en hacer mi marcha", afirma.
Su amiga, corredora habitual, también tomará parte en una carrera de cinco estrellas, de grandes marcas y mejores atletas. "Voy a disfrutar, a hacer lo que me gusta y a ver algo del país. No tengo en la cabeza un tiempo que pueda hacer, pero no creo que baje de tres horas y aún menos porque no me he recuperado totalmente de una lesión en los isquiotibiales", añade la realejera, que ha escuchado los consejos de la mejor maratoniana canaria, Pili Ramos (2h35:45, el 16 de abril de 2000, en Rotterdam, Holanda).
La atención del colectivo popular canario mirará de reojo lo que haga Tere Linares, única participante de las Islas en la maratón con los premios en metálico más importantes del mundo, este viernes, a las 7.00 horas en Dubai -03.00 en Canarias-. Coleccionista de récords en la marcha canaria e incluso nacional, la deportista del Tenerife CajaCanarias no busca en esta ocasión una marca que superar, sino que su cuerpo explore una distancia ajena a sus planificaciones de las últimas dos décadas.
El maratón empieza y termina en el edificio más alto del mundo: el Burj Khalifa, de 828 metros de altura. Hay un premio de 100.000 dólares para cualquier persona que pueda establecer un récord mundial en esta pista plana y rápida al romper el del keniano Patrick Makau (2:03:38) o el de la británica Paula Radcliffe (2:15:25). Las temperaturas frescas de enero hacen de éste un momento ideal para correr en una ciudad rodeada por las ondulantes y soleadas dunas del desierto.










