En concreto se acogen a esta subvención la Asociación de Ganadería Mancomún de Antigua, la Asociación de Ganaderos Punta la Nao, la Asociación de Ganaderos Mancomún de Puerto del Rosario Puipana, la Asociación Tradiciones y Costumbres Ganaderas del Mancomún de Betancuria Gamabe, la Asociación de Ganaderos Mal Nombre y la Asociación de Ganaderos de Costa de Tuneje-La Cabra Morisca, todas ellas dedicadas a la conservación de esta raza de cabra ligada a las apañadas, actividad recientemente declarada Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial, con la categoría de "Conocimientos y usos relacionados con la naturaleza, el cielo y el mar".
Con fuerte arraigo en los municipios de Antigua, Betancuria, Puerto del Rosario, Pájara y Tuineje, el origen de las apañadas de ganado se remonta a la época prehispánica y consiste en la captura colectiva del ganado salvaje o guanil, mayoritariamente caprino y disperso en terrenos comunales, con el objetivo de reunirlos en grandes corrales de piedra, denominados gambuesas, para su identificación, marcaje y posterior distribución.
A día de hoy esta práctica emblemática del acervo cultural majorero se mantiene el ámbito de gambuesas repartidas por municipios de Fuerteventura, como Tablero Vega Vieja (Puerto del Rosario); Valle de La Cueva, Llanos de Caleta Blanco y Pozo Negro (Antigua); Rincón del Verodal y Morrito de los Descansaderos (Pájara); Llanos del Sombrero y Valle de Janey (Betancuria); y Barranco de Majadas Prietas y Las Rositas (Tuineje).
Durante siglos, la ganadería de cabra de costa fue la base del sustento de los habitantes de Fuerteventura debido a la adaptación de estos animales a las condiciones climáticas de la isla y su capacidad de proveer carne, leche y pieles. La suelta en las zonas de costa se estableció como una práctica común ante la escasez de alimentos, de manera que el ganado debía ser capturado y estabulado posteriormente para su aprovechamiento, dando origen a las tradicionales apañadas.










