En aquel documento, en el que existía una complicada situación en líneas generales por la crisis que se inició en 2008, se registró un total de 1.382 establecimientos y actividades económicas, y en octubre de 2015 (fecha en la que se culminó el estudio) ascendía a 1.436, por lo que se amplía en un 3´76%. Con respecto al resto de cifras analizadas en esa fecha y finales de 2015, se aprecia una leve mejora en positivo. El desempleo ha descendido (octubre 2013: 6.237; octubre 2015: 5.387) y ha aumentado el número de trabajadores autónomos (octubre 2013: 2.126; octubre 2015: 2.298).
Como La Orotava tiene un amplio territorio con diversidad de características, se ha realizado el estudio por zonas y por sector económico, aunque se han excluido los sectores agrícola y ganadero, debido a que el municipio cuenta con una oficina de Extensión Agraria que actúa especialmente sobre éste sector. Así, con este análisis general se determinan las actividades económicas desarrolladas en cada núcleo urbano. Se observa que el tejido económico de La Orotava es fuerte y con gran representatividad en todos los sectores. Destaca el de Servicios como principal motor económico (aumentando un 4´31%), mientras que el comercio es el que ha pasado mayores dificultades y en dos años desciende un 2´54% la ocupación de establecimientos. Este cambio de tendencia se debe a que el sector se ha tenido que reestructurar dentro de un nicho de mercado que ya estaba bastante poblado. El sector Industria también desciende un 5´26% pasando de las 95 empresas en 2013 a 90 en 2015.
Las tasas de nacimiento y mortalidad empresarial son altas y similares, por lo que la economía del municipio está experimentando una gran movilidad, un mercado cambiante. Lo que se debe, fundamentalmente, a que aún está latente la crisis y es necesario una adaptación, recualificación y mayor especialización de las empresas locales. El casco experimenta el mayor crecimiento de todas las zonas estudiadas, con un incremento de la actividad económica del 4'98%, que se detecta en el ámbito de Servicios (hostelería y restauración), por lo que es la zona que más ha resistido a la crisis. Al centro urbano, que representa el 39´80% del tejido empresarial, le sigue el Polígono San Jerónimo con el 17´87% pero donde prima la actividad comercial. La actividad decrece en el resto de núcleos.
Los locales de alquiler también se encuentran, sobre todo, en la zona centro. Los locales vacíos (172) y en alquiler (98) ocupan una parte importante de la muestra, por lo que desde la institución local se estudiarán fórmulas para contactar con sus propietarios, conocer su estado y ver la posibilidad de ponerlos en el mercado, y facilitar la promoción en caso de que se quiera por parte de los dueños. En este sentido se prevé impulsar la Bolsa de Locales Vacíos del Ayuntamiento.
En el núcleo del municipio en el que más se concentra la actividad económica es el centro urbano con 578 negocios, seguido del Polígono San Jerónimo con 257. El resto de espacios urbanos englobados en el estudio son: La Perdoma-San Antonio, con 120 negocios; Mayorazgo, Carmenaty, El Ramal, con 111; Los Cuartos, Las Dehesas, Los Rechazos y El Rincón, con 108 negocios; Villa Arriba, La Fariña, La Piedad y Candelaria del Lomo, con 90; zona alta (Barroso, Pinolere, Aguamansa, Benijos y Parque Nacional del Teide), con 65 empresas; La Florida, Los Pinos, Pino Alto y Camino Polo, con 71 y La Luz, La Playita y Las Candias, con 36 negocios activos.










