Los trabajadores entienden que algo ha sucedido para que una empresa que hace unos años se presentaba como modélica y con resultados económicos positivos se haya convertido de repente en la empresa pública que necesita despedir al mayor número de empleados, aplicando un ERE que afecta a más de 100 trabajadores. "Evidentemente alguien del Gobierno de Canarias tendrá que pedir responsabilidades al gerente Rafael Castellano, ya que en caso contrario se podrían convertir en cómplices de esta situación".
Como se informó la empresa ha decidido duplicar el número de despedidos en Gran Canaria con respecto a Tenerife en represalia por el rechazo público que mantienen los trabajadores de dicha isla contra un Expediente de Regulación de Empleo que está basado en previsiones futuras de pérdidas y que ha afectado a una mayoría de trabajadores que llevaban en la empresa más de 15 años.
Por otro lado, el INEM sigue sin aceptar los despidos realizados por Gesplan, por lo que las 34 familias afectadas por la decisión del gerente de la empresa siguen en un limbo laboral, en el que no tienen ni derecho a paro ni derecho a sueldo.










