Además, la OCDE ha indicado que el Producto Interior Bruto (PIB) de España en 2013 caerá un 1,7%, peor que lo estimado por la propia organización en noviembre (-1,4%), el Gobierno español (-1,3%) y la Comisión Europea (-1,5%).
Para 2014, la remontada también ligeramente inferior a la proyectada hace seis meses (un crecimiento del 0,4% del PIB en lugar de 0,5% anterior, justo la cifra que prevé el Ejecutivo español), lo que conducirá a un nivel de desempleo que "sobrepasará el 28% antes de estabilizarse".
El organismo, además, prevé que el déficit público se sitúe en el 6,9% en 2013 y en el 6,4% en el 2014, lejos de los objetivos marcados por el Ejecutivo.
Hundimiento de la demanda interna
Las cifras del paro para ese ejercicio superan en más de un punto las que la OCDE anticipó en su último estudio de Perspectivas y las razones hay que buscarlas, asegura, en el hundimiento de la demanda interna: -3,8% en 2012, -4,3% en 2013 y -1,7% en 2014.
Los autores del informe han señalado que sobre la demanda pesa el "amplio esfuerzo de saneamiento presupuestario, las condiciones tensas de crédito, la reducción de la deuda privada y la ralentización de la actividad en Europa".
La prioridad número uno del Gobierno debería ser estimular el crecimiento
En ese contexto, han subrayado que "la prioridad número uno del Gobierno debería ser estimular el crecimiento" y cumplir sus objetivos de saneamiento de las cuentas públicas, pero dejando que actúen los estabilizadores automáticos.
También reclamaron el fin de la extensión legal de los acuerdos salariales de los convenios colectivos para dar "más flexibilidad" a las empresas para contratar en un momento de gran incertidumbre, al tiempo que pidieron que se continúe con las medidas de activación del mercado laboral y de adecuación de la mano de obra.










