IUC señala que la simple realización de prospecciones submarinas dañará la imagen turística de Canarias y que el propio Gobierno del Estado ya reconoció, en la respuesta a una pregunta parlamentaria de Izquierda Unida, que, si se encuentra petróleo, no habrá beneficios para Canarias. Asimismo, el Gobierno tampoco ha sido capaz de comprometerse a garantizar el pago de los gravísimos daños económicos que causaría un desastre como el del Golfo de Méjico, en 2010, si tuviera lugar en Canarias.
La formación progresista, que ha recurrido ante los tribunales la decisión del Gobierno autorizando las prospecciones, confía en que el Tribunal Supremo anule la autorización para perforar pozos muy profundos en aguas canarias. Asimismo, IUC afirma que utilizará toda la representación que le dé a Izquierda Unida su crecimiento electoral para buscar todas las vías posibles de paralización de la actividad petrolera en aguas canarias, en el caso de que el Gobierno estatal siga desoyendo al Archipiélago.
IUC considera que la gente afectada por las prospecciones petrolíferas es la que debe decidir qué hacer y que, por tal motivo, el pueblo canario debe pronunciarse mediante una consulta popular. La formación progresista afirma que la democracia es parte de la solución de muchos de los problemas que padecemos.










