Rubalcaba ha rebelado que él no se presentará como candidato. La decisión, según ha explicado, la tenía tomada desde hace tiempo y la conocían algunas personas en el partido, como la candidata a las europeas, Elena Valenciano.
La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE se ha reunido este lunes para analizar los datos electorales. El PSOE ha cosechado su peor dato histórico en unos comicios al Parlamento Europeo al perder 2,5 millones de votos y 9 escaños respecto a 2009. Los socialistas lograron 14 escaños -frente a los 23 que tenían hasta ahora- con el 23% de los votos (casi 3,6 millones de papeletas).
Rubalcaba descarta su dimisión inmediata
El todavía secretario general del PSOE ha explicado que será ejerciendo como tal hasta que se elija a su sustituto. Rubalcaba ha explicado que ha descartado presentar su dimisión inmediatamente y poner en manos de una gestora el partido porque su "responsabilidad" como secretario general cuando se elija al nuevo líder del partido.
"Asumo mi responsabilidad [por los resultados], convoco congreso extraordinario y luego entregaré el testigo", ha señalado Rubalcaba, quien ha insistido en que en todo momento ha pensado en qué es "lo mejor" para su partido.
Rubalcaba ha señalado que espera que la nueva dirección "continúe y complete" el proyecto "a medias" que el PSOE inició con el Congreso de Sevilla para recuperar la confianza de los electores.
"Crisis política" del bipartidismo
"No hemos recuperado la confianza de los ciudadanos porque hay muchos que lo están pasando muy mal y hay gente que se acuerda de que esto empezó cuando estábamos en el Gobierno", ha reconocido Rubalcaba.
El aún líder del PSOE ha señalado, no obstante, que la "quiebra importante de confianza" no solo afecta el PSOE, sino que también alcanza al PP. "Hay una crisis política que afecta sustancialmente a los dos partidos que son el centro y corazón del sistema político español" y hay que "tomar nota", ha añadido.
El PP, que ganó las elecciones con el 26,06% de los votos y 16 europarlamentarios, perdió también 16 puntos, 8 escaños y 2,6 millones de votos. El bipartidismo sumó así su peor resultado histórico al no superar la barrera del 50% de los votos y quedarse con tan solo el 49,06%, más de 30 puntos menos que en 2009, cuando sumaron el 80,9%. Entre los dos perdieron más de cinco millones de votos y 17 europarlamentarios.










