Por lo tanto, rechaza cerrar el diálogo con Ciudadanos. "El PSOE va a seguir con una negociación plural y abierta al resto de formaciones políticas para un Gobierno reformista", ha dejado claro, lo que incluye a Ciudadanos, IU, Compromís y PNV -con el partido vasco se reúne este sábado-, sobre los ejes del empleo, la lucha contra la desigualdad, la pobreza y la corrupción y resolver la crisis de convivencia en Cataluña por el desafío independentista.
"Querer es poder, y a veces da la sensación de que Podemos no quiere", ha respondido Sánchez cuando le han cuestionado sobre si ve sinceridad en Iglesias, que dice apostar por un gobierno progresista pero plantea al mismo tiempo exigencias que hacen muy difícil cuadrar las cuentas para sacar adelante la investidura de Sánchez como presidente del Gobierno.
"Solo no lo puedo hacer"
El secretario general del PSOE, que tiene el encargo del rey de tratar de formar gobierno para una investidura que tendría lugar a lo sumo en la primera semana de marzo, ha admitido que él "solo" no puede sumar los votos suficientes y que por eso dijo que "había que mirar a izquierda y a derecha y que había que ser generosos, en un camino de humildad, responsabilidad, principios y convicciones".
"Todas las fuerzas del cambio tenemos que pensar en el bien común, no en el bien partidista", ha dicho, pero no cierra la puerta a construir un gobierno progresista. "Impossible is nothing" (nada es imposible), ha llegado a decir citando el eslogan de una conocida marca de ropa deportiva. "La puerta va a seguir abierta a Pablo Iglesias y a Podemos", ha subrayado Sánchez.










