Ante una audiencia compuesta por alumnos de infantil y primaria, la responsable del departamento de Educación aprovechó el tradicional acto de inicio de las clases para denunciar el "maltrato" de Madrid a las Islas, criticó las que a su juicio son "normas retrógradas, que favorecen las desigualdades", y animó a movilizarse contra lo que denominó "fundamentalismo" del Gobierno central.
El popular Felipe Afonso considera "inadmisible" que Manuela Armas apelara a su condición de "seño" (sic) ante los niños, para dotar de autoridad sus palabras en el colegio, "y soltarles a continuación un discurso partidista y manipulador, con el que pretendió infundirles sus limitadoras creencias políticas".
"Que la viceconsejera haya aprovechado un acto con alumnos de primaria y de infantil para adoctrinar y lanzar un mitin político, con niños de cuatro o cinco años, es una vergüenza y denota el talante de este Gobierno, de la Consejería de Educación que dirige José Miguel Pérez y del Gobierno de Paulino Rivero", afirmó Felipe Afonso.
El PP censuró públicamente el comportamiento de la viceconsejera, y confió en que su comparecencia ante la Comisión parlamentaria permita aclarar lo ocurrido, "pues de lo contrario lo más sensato sería su inmediata destitución", aseguró el diputado popular.










