"La solidaridad y la generosidad de este grupo de voluntarios resulta fundamental en los momentos históricos en los que nos encontramos, ya que a través de su trabajo logran mitigar la contradicción que se manifiesta en la existencia de excedentes alimenticios y las bolsas de pobreza y marginación, paliando las necesidades alimenticias de muchas personas mediante la recuperación de alimentos excedentes de las mermas de producción o comercialización, antes de su caducidad", indicó el director general.
Moreno aprovechó su visita para felicitar a los responsables del Banco de Alimento cuya labor ha sido reconocida a través del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia,
"lo que supone poner aún más en valor a una organización no gubernamental que hasta 2008 era prácticamente desconocida por la opinión pública, porque su labor no se dirige directamente a las personas, sino que su trabajo consiste precisamente en abastecer de alimentos a otras organizaciones no gubernamentales".
Más de 43.000 beneficiarios en 2012
Según los datos ofrecidos por el presidente del Banco de Alimentos, Manuel Pérez, el Banco suministra a un total de 219 entidades benéficas que distribuyen los alimentos entre unas 43.000 personas en la provincia de Las Palmas.
Pérez resaltó la cantidad de kilos de alimentos distribuidos por esta entidad en los últimos años, e indicó que "si en 2004 superan los 103.000 kilos, hemos llegado a los más de 5 millones de kilos distribuidos en el pasado año".
El Banco de Alimentos es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro basada en el voluntariado, y cuyo objetivo es recuperar excedentes alimenticios y redistribuirlos entre las personas necesitadas antes de su caducidad.
La Federación Europea de Bancos de Alimentos (FEBA) está formada por 224 Bancos de Alimentos repartidos en 18 países y cuenta con más de 6.406 voluntarios en toda Europa. En España, existen cincuenta Bancos de Alimentos y están reconocidas oficialmente por el Estado Español.
La fórmula más habitual de trabajo del Banco de alimentos es que sea la propia organización no gubernamental la que se dirija a las empresas de su entorno, aunque cada vez más, ahora que es más conocida, son las propias empresas las que llaman al Banco ofreciéndoles sus excedentes.










