Por su parte, Óscar Izquierdo, director gerente de FEPECO, destaca que con el cierre del anillo insular, "los habitantes de la zona norte de Tenerife podrían acceder cada día con mayor facilidad y rapidez a los puestos de trabajo que se están creando en el sur de la Isla, con un importante ahorro de tiempo y menores costes. Cada día que se pierde sin que se finalice esta obra, es un día perdido en la vida y el futuro personal, laboral y económico de miles de personas, además de perjudicar la competitividad de muchas empresas, al no poder reducir de forma importante sus costes logísticos".
FEPECO considera que la mejora de la conectividad entre el norte y el sur de Tenerife es fundamental para que la Isla salga de la crisis. El cierre del anillo insular tendría una repercusión muy positiva desde una óptica social y económica, ya que permitiría que las personas desempleadas del norte de la Isla pudieran acceder a los nuevos puestos de trabajo que se están creando continuamente en el sur, sin los costes actuales en el tiempo empleado en los desplazamientos, costes de transporte o traslado de residencia, que en muchos casos actúan como factores disuasorios para muchas personas a la hora de optar a determinados empleos en los municipios turísticos. Por otro lado, la actividad económica del norte de Tenerife también se beneficiaría gracias a la llegada de más turistas y residentes procedentes del sur de la Isla, con la consiguiente creación de nuevos empleos.
FEPECO considera que la sociedad civil tinerfeña está en su derecho, sin más retrasos ni excusas, a solicitar y tener la misma dotación de infraestructuras que los ciudadanos de otras islas y comunidades autónomas, que desde hace años disfrutan de los proyectos que en su momento también demandaron.










