Granadilla de Abona/ El personal de la central térmica de Granadilla y medios de intervención externos realizaron ayer un simulacro de incendio.
Las centrales de Endesa realizan con frecuencia simulacros para poner en práctica y actualizar protocolos de actuación ante posibles accidentes. Preparar a los trabajadores para afrontar situaciones de emergencia es fundamental para minimizar riesgos laborales.
En este ensayo se simulaba la existencia de un incendio que se habría iniciado mientras se realizaban labores de soldadura de una de las virolas del tanque de almacenamiento, que mide 16,5 metros de altura y tiene capacidad para 3.500 m3 de combustible. También se simuló que, como consecuencia de la explosión, el técnico caía desde una altura de seis metros y se fracturaba varias huesos.
El operativo completo del Plan de Autoprotección de la central, en el que se involucraron 64 empleados de Endesa y 25 efectivos externos entre Bomberos, Guardia Civil, Servicio de Urgencias Canario y Cruz Roja, intervino para evacuar al herido y proporcionarle atención sanitaria. Mientras tanto, se procedía a sofocar el incendio y a refrescar los tanques colindantes para evitar riesgos de propagación del fuego.
Endesa, integrada en el grupo Enel, entiende la seguridad como el resultado de cero accidentes y la salud como pleno bienestar personal, trabajando con el propósito de que ambos objetivos sean una aspiración irrenunciable que debe estar al alcance de todas las personas que trabajan en y para la compañía.