Se trata de una importante inversión, que superará los 150.000 euros, y dará como resultado una infraestructura moderna que combina con el entorno de la plaza Weyler, una zona de tránsito e histórica crucial para la ciudad. Las obras corren a cargo del concesionario, y se prevé que comiencen en agosto y puedan finalizar en septiembre.
Al estar situado en suelo de titularidad municipal, y tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC) la obra ha requerido diversos informes tanto del Ayuntamiento como del Cabildo insular de Tenerife, y el visto bueno de la Junta de Gobierno para poder llevarse a cabo.










