Hasta ahora, la Delegación del Gobierno se ponía en contacto con el Rectorado para garantizar la seguridad de los actos en los que pudiera producirse alguna alteración del orden o existiera algún riesgo de seguridad y, adicionalmente, el centro académico redoblaba los esfuerzos de vigilancia con sus propios medios. Por ello, el Rectorado no se explica por qué en esta ocasión no se ha producido el contacto ni la coordinación entre ambas instituciones que ha habido en otros momentos similares.
La Universidad de La Laguna manifiesta su desacuerdo con esta forma de proceder y ha solicitado al Delegado del Gobierno que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se abstengan de entrar en el recintos universitarios sin el consentimiento previo de las autoridades académicas.










