Leónce Garnier, afincado en Vitoria y habituado a los espectáculos aéreos por la geografía peninsular, llegó a Tenerife en barco procedente de Cádiz y Las Palmas acompañado de su esposa, su mecánico y su avión. El modelo que Garnier desplazaba a sus exhibiciones era un Blériot XI de fabricación francesa. El sábado 10 de mayo de 1913, sobre las 17,30 horas, realizó el primer vuelo en el campo de aviación instalado entre el primer molino que se encuentra en la carretera de Güímar y el polvorín viejo. Garnier estuvo acompañado por el ingeniero Santa Cruz, quien disfrutó de los siete minutos de vuelo que realizaron sobre el cielo tinerfeño.
El Blériot XI fue un monoplano creado por Louis Blériot. El primer aparato fue construido en Neuilly, en las afueras de París, a finales de 1908 y realizó su primer vuelo en Issy-les-Moulineux el 23 de febrero de 1909, equipado con un motor REP de 28 cv. El primer avión se distinguía por una deriva auxiliar, vertical y fija, colocada sobre la proa del fuselaje, que fue posteriormente eliminada. Antes del que el aparato volviera a volar, el 27 de mayo del mismo año, el motor fue reemplazado por un Anzani de 25 cv que propulsaba una eficaz hélice Chauvière. El Blériot XI tenía una envergadura de 7,81 metros y un largo de 7,05 metros y alcanzaba una velocidad máxima de 73 km/h.
La Asociación Centenario de la Aviación en Tenerife es una entidad sin ánimo de lucro cuya finalidad es colaborar con nuestras instituciones para organizar la celebración de esta efemérides. Dicha entidad pretende divulgar el espíritu de los pioneros de la aviación y transmitir a la sociedad tinerfeña lo mejor de la historia, cultura y ciencia aeronáutica.










