Para ello, el Ayuntamiento grancanario de Telde creará en sus dependencias municipales un Punto de Mediación Municipal, adscrito a la Concejalía de Servicios Sociales, que asumirá la función de divulgar la mediación con carácter general, informará sobre la posibilidad de la mediación, atenderá y orientará a los ciudadanos, realizará sesiones informativas personalizadas, auxiliará en la solicitud de mediación, contactará con la otra parte y remitirá el expediente a la Sección de Mediación de la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia para la designación del mediador.
Por su parte, la Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad facilitará la información que sea necesaria para el desarrollo del Punto de Mediación Municipal, así como las iniciativas y proyectos de la Consejería en el ámbito de la normativa e impulso de la mediación. Igualmente, establecerá un mecanismo de información constante entre profesionales de las dos administraciones para el intercambio de experiencias, metodología y prácticas en la materia.
El viceconsejero de Justicia, Pedro Herrera Puentes, señaló tras la firma del acuerdo de colaboración que la mediación "disminuye el desgaste emocional y material, evita la judicialización y la cronificación del conflicto, además de aligerar la carga de trabajo en juzgados y tribunales". Asimismo, añadió, "se minimiza la confrontación y se fomenta la cultura del diálogo y el consenso". Y lo más importante, "disminuye el sufrimiento y la carga emocional de los menores".
El convenio, de naturaleza administrativa y con una vigencia indefinida, no supone ningún coste para las partes ya que se utilizarán los recursos propios ya existentes en ambas administraciones.
Para velar por la coordinación entre las dos administraciones en las actuaciones en materia de mediación y valorar y estudiar con carácter permanente los asuntos relacionados con la misma se creará una comisión de seguimiento.
La mediación familiar es un procedimiento extrajudicial y voluntario en el cual un tercero, debidamente acreditado, denominado mediador familiar, informa, orienta y asiste, sin facultad decisoria propia, a los familiares en conflicto, con el fin de facilitar vías de diálogo y la búsqueda por éstos de acuerdos justos, duraderos y estables, al objeto de evitar el planteamiento de procedimientos judiciales contenciosos, poner fin a los ya iniciados o reducir el alcance de los mismos.
La mediación está especialmente indicada en aquellos casos en los que las partes que mantienen el conflicto han de seguir relacionándose en el futuro, por cuanto tienen intereses comunes, como son los asuntos familiares.










