"El aumento exponencial de la ansiedad, la depresión, las autolesiones y los intentos de suicidio en edad pediátrica ha disparado todas las alarmas. Pero la atención a estas patologías graves no debe hacernos olvidar que hay que seguir diagnosticando y tratando convenientemente los fenómenos más incapacitantes en el área del aprendizaje", estima el Dr. Rodríguez Hernández.
La dislexia es un trastorno del neurodesarrollo que impide la correcta asimilación de distintos aspectos del lenguaje. Su tratamiento se basa en una combinación de técnicas educativas que permiten mejorar la escritura, la comprensión de lo que se lee y el razonamiento. Es la causa más frecuente de fracaso escolar.
El Trastorno por Déficit de Atención también es un condicionante del neurodesarrollo. Produce una incapacidad para mantener la atención largo tiempo a las actividades escolares. Existen tratamientos psicoeducativos y farmacológicos que permiten mejorar la atención y los resultados académicos. El Déficit de Atención es la segunda causa de fracaso escolar.
Existen estudios realizados antes de la pandemia que señalan que ambas patologías se encuentran infradiagnósticadas, y por consiguiente no se le presta tanta atención y tratamiento.
En opinión del psiquiatra infanto-juvenil, Dr. Pedro Javier Rodríguez Hernández: "es fundamental que las familias acudan lo antes posible a su pediatra, y que consulten con el profesorado, en el caso de detectar cualquier dificultad en el aprendizaje."
"La detección precoz mejora el pronóstico y reduce las consecuencias negativas sobre el fracaso escolar y de manera secundaria sobre la autoestima, motivación y adecuado desarrollo emocional del niño", concluye el Dr. Pedro Javier Rodríguez Hernández










