En el comunicado, Intersindical Canaria recuerda que el grupo San Roque parasita, por un lado, las derivaciones del Complejo Hospitalario Insular Materno Infantil y el Hospital General de Fuerteventura que se han incrementado en más del 50%, y por otro, mediante la renovación tácita de un contrato de gestión privada, mes a mes y caducado desde 2015, el Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Doctor Negrín. Su reversión como servicio público, supondría un ahorro de casi 800.000€ al año del dinero de los contribuyentes canarios a la sanidad, cuestión esta a la que se ha opuesto reiteradamente un gobierno presuntamente progresista.
Para Intersindical Canaria, tal iniciativa constituye un símbolo de desprecio al servicio público como derecho fundamental y del sometimiento del gobierno y su Consejería de Sanidad a los dictámenes e interese de los poderes económicos empresariales.










