Morate volvió a alegar que se celebraría un proceso injusto en España debido a la mediatización de la investigación que se está llevando a cabo sobre el doble asesinato.
"He salido en la televisión todos los días y eso influye mucho", aseveró. También aseguró que su teléfono "está pinchado". "Todo lo que he hablado con mi madre ha salido al día siguiente en la televisión", precisó. Asimismo, Morate transmitió al juez que dispone de suficientes recursos económicos para vivir tranquilamente en Rumanía.
Pendientes de la decisión del alto tribunal
Al término de la vista judicial, que ha durado alrededor de un ahora, el tribunal -compuesto por los jueces Dragomia Illie, Basile Francisca y Selaru Valentin- se ha retirado para deliberar y, previsiblemente, su decisión se hará pública en la tarde de este miércoles.
En todo este proceso, el principal sospechoso de la muerte de Marina Okarynska y Laura del Hoyo, se ha declarado inocente y se ha mostrado contrario a volver a España. Contra lo que decida esta corte ya no cabe posibilidad de recurso por lo que, en caso de que se apruebe la extradición de Morate, las autoridades españolas ya podrían hacerla efectiva y traerlo de vuelta a España.
En el caso de la extradición prospere, la policía española dispondrá de los siguientes diez días para trasladarlo a España.
Tras el dictamen, el acusado, que fue trasladado a Bucarest este martes, deberá regresar a la ciudad de Timisoara, en el oeste del país, donde cumple la prisión preventiva que se le ha dictado hasta el 22 de septiembre.
El supuesto autor del crimen de Cuenca fue capturado en Lugoj, una localidad de casi 50.000 habitantes, por una orden europea de arresto dictada por la justicia española.
En estos momentos, el Seat Ibiza verde, con el que viajó hasta Rumanía, se halla precintado en la comisaría de Lugoj a la espera de que los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional analicen el coche y se lo lleven a España.
Se sospecha que Morate salió de España por la frontera de Portbou, en Girona, con su propio vehículo, el mismo día en el que desaparecieron Laura del Hoyo y Marina Okarynska, sus dos presuntas víctimas mortales.










