Los agentes recibieron un aviso desde la Sala de Radio Control para dirigirse al lugar de los hechos por una posible violencia de género. Una vez en el domicilio en cuestión se entrevistan con la víctima, una mujer de 35 años, quien acusa a su pareja de haberla retenido y tratar de forzarla para mantener relaciones sexuales. También explicó a los policías que todo se inició por una discusión con el varón originada por la separación de ambos. Según su testimonio, el hombre le agarraba fuertemente por el brazo aunque ella logró zafarse y llamar al 1-1-2.
La mujer presentaba algún hematoma pero se negó a ser asistida por un facultativo. A continuación se le informó de sus derechos así como de los recursos que tiene a su disposición ante este tipo de casos.
El detenido fue trasladado a un centro de salud y posteriormente a las dependencias policiales, quedando a disposición judicial.










