Así, el régimen de alquiler es más habitual entre las personas que viven solas en Canarias, ya que el 26,9% de ellas vive en una vivienda de alquiler. Las parejas, sin embargo, viven de alquiler en el 22,5% de los casos.
Hay, además, un 13,1% de hogares unipersonales y un 12,3% de parejas convivientes que no pagan nada por su vivienda en un régimen 'de cesión gratuita'.
Alexandra Olariu, directora de marketing de SugarDaters, ha explicado que «iniciar una vida en pareja y adquirir una vivienda han sido dos hitos en la vida de una persona que tradicionalmente han coincidido en el tiempo. Sin embargo, a pesar de que muchas parejas prefieren hoy compartir un alquiler durante un tiempo y retrasar la compra de la vivienda, los datos muestran que la gran mayoría de las parejas termina decidiéndose por la adquisición».
Pero vivir en pareja también conduce a disponer de más espacio: las parejas convivientes canarias disfrutan de media de 22,8 metros cuadrados más que los solteros/as y hogares unipersonales. Así, las parejas viven de media en pisos de 96,4 metros cuadrados, mientras que las personas solteras lo hacen en pisos de 73,6 metros cuadrados.
Además, las parejas habitan en viviendas con, de media, 4,5 estancias, mientras que las personas solteras lo hacen en viviendas con 3,8 estancias en Canarias (excluyendo baños).
Alexandra Olariu, directora de marketing de SugarDaters, ha añadido que «nuestro análisis confirma que, salvo excepciones, tanto las personas solteras como las emparejadas prefieren vivir en pisos, aunque las casas independientes o adosadas suelen ser lógicamente más habitadas por parejas debido a su mayor tamaño».
Las viviendas habitadas por parejas están mejor equipadas que aquellas en las que viven personas solteras. Por ejemplo, el 85,5% de las parejas convivientes canarias tiene ordenador en casa, mientras que en el caso de los solteros esta cifra es del 70,2%.
Esto también se comprueba en el caso del automóvil, presente en el 91,9% de los hogares en pareja y el 77,2% de los hogares habitados por personas solteras en Canarias.
El análisis de SugarDaters ha descubierto también que las viviendas habitadas por parejas tienen menos problemas de luz natural, ruidos, goteras, contaminación o delincuencia. Ante esto, Alexandra Olariu ha deducido que «las parejas son mucho más exigentes a la hora de elegir un lugar para vivir y son notablemente menos tolerantes que los solteros, quienes a su vez tienen más paciencia y por eso tienen registros mayores en este tipo de problemas».










