¿Pero cuánta cantidad de agua sería posible ahorrar anualmente en piscinas? Teniendo en cuenta que en Canarias hay actualmente 13.626 piscinas de uso público y colectivo, podría alcanzarse un ahorro anual de más de 1.870 millones de litros de agua, tal y como se desprende de un análisis realizado por el panel de expertos de Geodesic, startup española pionera en la investigación y desarrollo de soluciones para el tratamiento, conservación y regeneración del agua sin utilizar productos químicos.
Esta cifra podría lograrse gracias a la implementación de la innovadora tecnología desarrollada por Geodesic, en la que se combina la oxidación avanzada y la electroporación, que permite ahorrar entre el 70 y el 90 % del agua de renovación de una piscina, gracias a que elimina la materia orgánica por procesos electroquímicos permitiendo espaciar considerablemente el lavado de los filtros.
"A través de nuestra tecnología de desinfección sin productos químicos, estamos promoviendo un enfoque responsable hacia el tratamiento del agua, protegiendo este recurso limitado y brindando soluciones que benefician tanto a los usuarios de piscinas como al medio ambiente. Estamos firmemente comprometidos en impulsar un futuro más sostenible para todos", afirma Luis Botija, CEO de Geodesic.
Ahorro por provincias
En lo que respecta a datos provinciales, Las Palmas, con 7.014 piscinas de uso público y colectivo, podría ahorrar más de 963 millones de litros de agua, mientras que Santa Cruz de Tenerife lograría un ahorro de casi 907 millones de litros gracias a las 6.612 piscinas de uso público y colectivo que tiene.
Nº piscinas de uso público y colectivo Litros de ahorro de agua al año
Las Palmas 7.014 963.663.922
Santa Cruz de Tenerife 6.612 906.978.410
TOTAL 13.626 1.870.642.332
Desinfección sin productos químicos
La tecnología desarrollada por Geodesic permite desinfectar y conservar el agua de manera efectiva, sin recurrir a productos químicos como el cloro. Mediante el uso de la oxidación avanzada y la electroporación, se logra eliminar virus y bacterias dañinas, como la legionela, coliformes y pseudomonas.
La electroporación implica romper la membrana de cualquier célula orgánica presente en el agua, desactivándola a través de la aplicación de un potencial eléctrico a una celda electrolítica. Combinado con los procesos electroquímicos de oxidación avanzada y generación de oxidantes, se crea un entorno hostil para la vida microbiana, al mismo tiempo que beneficia a los usuarios de piscinas y spas.
Además, al eliminar por completo el uso de desinfectantes químicos o precursores como la sal, la experiencia para los bañistas mejora significativamente. Se evita la irritación de las mucosas y los ojos, la sequedad de la piel y el desagradable olor a cloro en el cabello y la ropa de baño.










