En su intervención, ASPROCAN presentó ante la Comisión el resultado de un amplio trabajo de análisis regulatorio en el que el sector ha identificado más de 40 enmiendas concretas repartidas en cuatro ámbitos de actuación: normas de calidad y comercialización, sanidad vegetal, Política Agrícola Común y promoción de productos agroalimentarios. Se trata del documento base que el sector platanero canario ha elaborado hasta la fecha con propuestas específicas para el Reglamento Ómnibus, el instrumento normativo a través del cual la Comisión busca adaptar la regulación europea a las realidades de las regiones más alejadas del continente.
La sanidad vegetal, la demanda más urgente
De entre todos los ámbitos abordados, ASPROCAN subrayó ante el vicepresidente Fitto que la sanidad vegetal representa el problema estructural más grave y urgente para los cultivos canarios. La pérdida de la práctica totalidad de materias activas autorizadas, sin que existan alternativas técnicas disponibles para las condiciones agroclimáticas específicas de las Islas, está generando graves perjuicios a las explotaciones que compiten directamente, además, con importaciones procedentes de países terceros sujetos a una regulación fitosanitaria mucho menos exigente.
Para corregir esta situación, el sector ha propuesto, entre otras medidas, la creación de un procedimiento acelerado y específico de autorización de productos fitosanitarios para las RUP, la introducción de salvaguardas que impidan la retirada de sustancias esenciales mientras no existan alternativas viables, períodos de transición de hasta cinco años en esos casos, incentivos para que las empresas europeas desarrollen soluciones fitosanitarias adaptadas a estas regiones y el reconocimiento, a efectos de registro, de los ensayos realizados por universidades, administraciones públicas y centros de investigación acreditados.
ASPROCAN considera que este Diálogo de Implementación representa una oportunidad concreta para que algunas de las especificidades técnicas clave que están afectando negativamente a las las Regiones Ultraperiféricas queden recogidas en el marco regulatorio europeo.










