También se produce un incremento en la tasa interanual, tras cerrar el ejercicio con una inflación del 2,8%, un nivel muy próximo al registrado en el conjunto de España, donde la tasa se situó en el 2,9% y el mayor valor desde julio del año 2024.
En concreto, las subidas de precios del último mes del año se produjeron por el encarecimiento de los grupos de 'Ocio y cultura', con un 2,3%; el 'Transporte' con un 1,4%, y 'Restaurantes y hoteles', con un 1%. El presidente explicó que "en el caso de la restauración y el ocio, el aumento de precios coincide con la temporada alta turística, un periodo en el que el mayor nivel de actividad y demanda suele trasladarse a los precios".
Por su parte, el grupo del transporte estuvo condicionado por la evolución de los carburantes y combustibles, que registraron en diciembre un incremento del 1,2% mensual, en contraste con el retroceso del 1,6% en el conjunto de España. Este comportamiento explica buena parte del repunte inflacionista del mes.
Por el contrario, 'Vestido y calzado' (-0,9%) y 'Bebidas alcohólicas y tabaco' (-0,6%) fueron los grupos que experimentaron una mayor caída de precios en el mes de diciembre. Mientras, ningún grupo registró un descenso anual de precios en el último año.
Más allá de estos componentes tradicionalmente más volátiles, la evolución de los precios refleja una presión inflacionista cada vez más generalizada. No solo aumentaron los carburantes o los alimentos no elaborados, sino que el encarecimiento se extendió al conjunto de bienes y servicios que conforman la cesta de la compra.
Así lo confirma la evolución de la inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles. En diciembre, el IPC aumentó en siete décimas, mientras que en el conjunto del año se incrementó 0,4 puntos, hasta situarse en el 2,5%, una décima por debajo de la subyacente nacional. Estos datos evidencian que el crecimiento de los precios afecta de forma amplia al consumo cotidiano de los hogares.
"Esta dinámica de precios pone de manifiesto una presión inflacionista que está provocando una pérdida de poder adquisitivo en las familias, además del incremento de los costes para las empresas", dijo el presidente, aunque, al mismo tiempo, refleja en cierta medida el buen comportamiento de la economía canaria, impulsado por el tirón de la demanda interna, el incremento del consumo, los positivos datos de empleo y la entrada de turistas a lo largo del pasado año, que han favorecido un aumento generalizado de la demanda de bienes y servicios.
El presidente Santiago Sesé finalizó afirmando que, "de cara a los próximos meses, será clave continuar vigilando la evolución de los precios para comprobar en qué medida esta presión inflacionista puede moderarse o, por el contrario, continuar creciendo".










