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Decían que las palabras se las lleva el viento. Pero en política no es así. No solo cuentan los hechos: también los mensajes. Lo que se dice —y lo que se evita decir— moldea percepciones en las audiencias, encuadra los debates más fervientes y condiciona decisiones en cualquier estrategia política, desde la izquierda más extrema hasta la derecha más radical. En las últimas semanas, España ha entrado de lleno y en barrena en una controversia semántica con repercusiones políticas y diplomáticas, en un entramado de desinformación política difícil de aclarar ¿deben los partidos y líderes llamar "genocidio" a la ofensiva israelí en Gaza? ¿Por qué ahora?
Verano de "ley y orden"
Migración, miedo y geopolítica
En España siempre se creía que agosto era un mes muerto para la política, hasta yo lo creía así. Las decisiones quedaban aparcadas y se acumulaban muchos suspensos en diferentes asignaturas políticas de la legislatura. Las portadas se llenan de historias pasajeras y el país entero parece estar más pendiente de la sombrilla que de los titulares. Pero ya no es así. Agosto se ha convertido en un territorio de caza abierto para quien quiera colocar un mensaje en clave política. Con menos ruido y menos intensidad mediática, cualquier idea clara, sencilla y emocional tiene más recorrido que en cualquier otro momento del año. Las portadas de estos días han sido y son un ejemplo perfecto. El incendio en la Mezquita de Córdoba. El crecimiento de Vox entre jóvenes votantes y parados. La cruzada contra la inmigración musulmana que PP y Vox, con estrategias políticas distintas, han convertido en política oficial en varios gobiernos autonómicos. Y, de fondo, la geopolítica que no descansa: la ofensiva de Estados Unidos contra Nicolás Maduro —con una recompensa de 50 millones de dólares por su captura—, el desgaste de Ucrania, la guerra en Gaza y los aranceles de Trump. Distintos escenarios, un mismo hilo conductor: seguridad, ley y orden.
Agosto, liderazgo de sosiego
Mientras el mundo vive guerras, tensiones económicas y líderes que parecen más preocupados por la confrontación que por la empatía, el verano ofrece una oportunidad única, repensar qué tipo de liderazgo político necesita España y el planeta. Lejos de ser un descanso, agosto es la prueba de fuego para quienes aspiran a liderar con otro talante, el que pide a gritos la sociedad, eso que llaman sosiego.
El presidente de los Estados Unidos Joe Biden sigue siendo un jugador político relevante, no lo subestimes ya que, tras el debate del pasado jueves en televisión, la estrategia política de ataque de Trump podría tener consecuencias negativas para el partido republicano.
En los últimos días, la política estadounidense ha estado convulsa, en estado de sitio y llena de emociones contradictorias debido al esperado debate televisivo entre el presidente Joe Biden y el exmandatario Donald Trump. Este encuentro no solo ha sido testigo de las estrategias de ambos candidatos, sino que también ha puesto en el epicentro de la discusión social, la vitalidad política y personal de Biden y la efectividad de las tácticas de desprestigio utilizadas por Trump.
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN POLÍTICA
La incorporación de la inteligencia artificial y el neuromarketing político a las estrategias de comunicación es el cambio más importante y contundente que se avecina en la forma de hacer política de las próximas décadas, una realidad que asusta.
La imparable evolución de las tecnologías ha conllevado que estemos en un momento de reflexión, ¿hacia dónde vamos? y, sobre todo, si somos capaces de decidir por nosotros mismos en nuestro día a día, que consumir y que no, que hacer, que desear, ya te anticipo que somos esclavos del big data.
EL ARTE DE SALUDAR BIEN
¿Cuál es la mejor manera de saludar?
Probablemente el arte de saludar sea uno de los actos de comunicación más importantes en nuestro día a día. Saludamos en la calle, en casa, en la cafetería, en un pleno, en un discurso político, en cientos de escenarios públicos.
COMUNICACIÓN EN TIEMPOS DE CRISIS
Lo más importante al conducir la comunicación política de una crisis es, sin lugar a duda, dar la garantía de control de todo aquello que se comunica, absolutamente todo.
Es vital dar información veraz y contrastada ante la ciudadanía y sobre todo transmitir mucha confianza a todos los agentes sociales y empresariales. Cuando hay que afrontar una crisis o alguna otra situación adversa, el instinto político natural es cerrar filas durante un tiempo o al menos hasta que se puede, reaccionar con furia para intentar atajar el daño, y en muchos casos aparentar normalidad o sensación de ser conscientes de lo que está ocurriendo.
Todos los días escuchamos hablar sobre lo importante de estar motivado para poder desempeñar todo lo que hacemos de la mejor manera posible, en política también. Tener motivación política es sinónimo de tener actitud para afrontar con garantías el cumplimiento de objetivos, el buen hacer de las cosas.
Pero ¿qué es la motivación? Déjame que te lo explique.
La motivación no es otra cosa que aquello que nos ayuda a avanzar hacia un objetivo con la intención de mejorar, es el viento de cola que empuja a toda actividad para que pueda culminarse. La motivación es la antesala del movimiento ya bien sea físico, mental o emocional.
EL USO DEL NEUROMARKETING EN LA POLÍTICA
El uso del Neuromarketing político lo puede cambiar todo, transforma la visión y la percepción que la gente pueda llegar a tener de una marca personal, de un partido político y de todo aquello que le llega a través de los medios de comunicación.
Cuántas veces no te has preguntado eso de ¿pero porque han votado a esa persona o te han rechazado a ti? La respuesta es sencilla, conectaron mejor con el cerebro de la ciudadanía, si, conectar con las mentes del electorado es el santo grial de la comunicación política.
La ciencia lleva años abriéndose paso en el estudio de los comportamientos humanos ante situaciones y marcas políticas, como reaccionan ante sus mensajes y puestas en escena, con el objetivo de conocer mejor la toma de decisiones en todo lo relacionado con la actividad política. Es la neurociencia quien a través del neuromarketing político empieza a cambiar las decisiones de voto en campañas políticas.
GOBERNANDO Y DESDE LA OPOSICIÓN
Finalizadas las elecciones municipales, europeas y autonómicas a muchos partidos políticos y candidatos les toca hacer comunicación política desde la oposición, otros a cambio formarán y dirigirán gobiernos durante la próxima legislatura.
En pequeños municipios la profesionalización de la comunicación política y otro tipo de trabajos relacionados con la gestión de actividades políticas todavía no ha irrumpido con cierta fuerza.