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SOS desde el aeropuerto de Los Rodeos
El día 20 de febrero nos llamaron de la alcaldía de La Laguna. Desde el día 7 habíamos pedido cita con el alcalde, para intentar comprometerlo en la lucha que llevamos a cabo los trabajadores y trabajadoras del aeropuerto de Tenerife Norte para que haya un servicio médico en el recinto. La secretaría del alcalde nos comunicaba verbalmente, por teléfono, que don José Alberto Díaz llevó a un Comité de Coordinación Aeroportuario (el día 12) la propuesta de que se instalara un servicio médico; también, nos pedían que esperáramos la respuesta de AENA.
Afrontar el miedo
Esto no es un texto de autoayuda. Lo afirmo cuando imagino que "autoayuda" significa ayudarse a sí mismo, por lo que siempre me ha parecido un poco absurdo que la gente busque ayuda externa y lo califiquen de "ayudarse a sí misma".
Mi intención es tratar un tema que interpreto como parte de una política subliminal que mella gravemente las libertades de mucha población y sobre todo de los independentistas de las tierras sometidas por el estado español. De hecho, dicha política iniciada por la derecha española y continuada, en apariencia "casi sin querer", por los pseudo socialistas de España quizás no sea tan subliminal y esté a la vista del global. Lo cierto es que el fomento del terror entre la militancia comprometida ideológicamente ha sido y es efectiva: muchas personas que pertenecían a una avanzadilla intelectual se repliegan y esconden la cabeza en la última trinchera, como si pudieran borrar de internet lo que hicieron anteriormente, de las hemerotecas o las memorias de los servicios de inteligencia.
Más acá de la red
La llegada de internet a los hogares, en los años 90, poco a poco, cambia totalmente las costumbres sociales. Desde que se empieza a hablar de las "autopistas de la información" aparecen las primeras webs alternativas y, por lo tanto, la opción de formarse en cómo hacer bombas caseras (o cómo hacer que tu propia fabricación te estalle en la cara); enfoques distintos de las noticias, con la consiguiente "pérdida de poder" de los antiguos medios de comunicación de masas (hasta que se fueron subiendo al carro), etc. Al principio, nos pareció que se producía un reparto del poder que iba a arreglar el mundo y que era imparable. Después, creímos que lo de imparable equivalía a ingobernable y que cualquier legalidad quedaba por debajo del alcance de internet. No sé qué hubiera pasado si eso hubiese sido así, pero la realidad es que el poder establecido compra hacker, los mejores informáticos, todo tipo de especialistas, y crean ellos mismos noticias falsas capaces de justificar hasta guerras. En realidad, vuelven a actuar como siempre, cómodamente.
El cambio que necesitamos
Los índices de natalidad en España subían constantemente entre los años 1948 y 1978. A partir de entonces no han dejado de caer. O sea, desde el año 78 hasta hoy, cada vez nacen menos niños en España. Este hecho es el esgrimido por un gobierno tras otro para justificar el riesgo que corren las pensiones. Los distintos gobiernos de España amenazan con llegar a un punto donde las pensiones sean insostenibles; aunque, realmente, debieran decir que su sistema de pensiones es insostenible.
El interminable carnaval
A los españoles les vendieron un cambio importante que empezaba con la muerte del dictador y el inicio de una época denominada "transición". Un episodio histórico que interpreta un nuevo estado democrático (bajo el complejo denominador de "Monarquía democrática parlamentaria") y que todo el mundo sabe cuándo empezó, pero que -evidentemente- nunca ha terminado. De hecho, por el camino, se endurece una legislación que protege cualquier tipo de intervención policial: con argumentos de lucha antiterrorista; de prohibición de grabaciones a los cuerpos seguridad mientras intervienen; y, quizás lo más notable en la vida diaria, un nuevo concepto de "libertad de expresión" que se aleja mucho de "libertad" y dice mucho del control del nacionalcatolicismo de antaño que sobrevive en la españa actual.