Sin embargo, aquí tenemos que afrontar la cesta de la compra más cara y repartir con el mayor porcentaje de parados. Por eso, junto a la caída de empleados o fracaso del mercado laboral los problemas del Archipiélago se incrementan con un coste de la vida que no para de subir y, según hemos sabido ahora unos sueldos que se equiparan a los de 2008.
Para ANC esta es una reafirmación de la precariedad que venimos denunciando continuamente, fruto de las políticas sociales de España y sus cómplices en el Archipiélago, que no dejan de pasarse la "papa caliente" sin asumir responsabilidades ni ser capaces de poner en marcha la política social que el Pueblo Canario merece.










