"Hemos acordado en principio que estamos preparados para empezar la negociaciones para llevar un programa al Mecanismo europeo de Estabilidad (MEDE), lo que en otras palabras significa continuar el apoyo a Grecia", ha dicho Tusk al término del Consejo.
En la misma rueda de prensa, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, destaca que el acuerdo "ha sido laborioso y ha llevado tiempo, pero lo hemos conseguido". "La CE dijo desde el principio que no aceptaríamos un Grexit, y no lo habrá, así que en cuanto al fondo y a la forma estamos contentos del resultado", afirma.
Asimismo apunta a la consolidación presupuestaria y a la necesidad que Grecia tiene de generar crecimiento económico y empleo, por lo que se congratula de que "los líderes hayan retenido la idea de un plan de 35.000 millones de euros a la economía griega que la CE había propuesto".
Recuperación de la confianza
Por su parte, el presidente del Eurogrupo y titular holandés de Finanzas, Jeroen Dijsselbloem, subaya que se ha logrado un pacto con "un esfuerzo extra de las dos partes para que Grecia vuelva al camino" del crecimiento, tras haber "reconstruido la confianza entre todos".
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, considera que el acuerdo representa "un buen paso" para restaurar la confianza, aunque será necesario dar "muchos otros pasos" con la implementación de las medidas acordadas.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha negado que en la reunión de líderes de la Eurozona haya habido una "venganza" contra Grecia por la celebración de un referéndum y ha confiado en que todos los países de la UE certifiquen el acuerdo para un tercer rescate.
Un fondo para privatizaciones de 50.000 millones
El primer ministro griego ha aceptado la participación del Fondo Monetario Internacional (FMI) y un fondo para privatizaciones de hasta 50.000 millones de euros. Fuentes oficiales griegas han señalado que el fondo fiduciario a través del cual se privatizarán activos públicos helenos, "estará finalmente en Atenas y el 50% de sus ingresos serán utilizados para estimular las inversiones en Grecia, y el 50% restante para pagar la deuda griega".
Por su parte, los líderes europeos han retirado del texto de conclusiones las referencias a la salida temporal de Grecia al euro, que se incluyó a petición de Alemania, según RNE. Además aceptarían alargar los vencimientos y periodos de carencia de la deuda griega, pero dejan claro que no habrá una quita.
Fuentes helenas aseguran que Alexis Tsipras ha firmado las duras condiciones porque siente que tiene "una pistola en la cabeza", debido a la situación de los bancos griegos, aunque el parlamento griego deberá ratificar el acuerdo, al igual que otros parlamentos nacionales de la zona euro. La Asamblea Nacional francesa lo votará el miércoles.
Grecia debe aprobar reformas antes del miércoles
En el borrador, además, se le pide a Grecia aprobar antes del miércoles reformas en el IVA o las pensiones para poder dar el visto bueno al inicio de la negociación sobre el tercer rescate al país.
Los líderes quieren dar un plazo de tres días al Gobierno de Syriza para que apruebe en el Parlamento las primeras reformas y medidas de ajuste. Es una prueba de confianza que exigen a Tsipras: solo si salen adelante las leyes aceptarían iniciar las conversaciones. Fuentes oficiales griegas consideran "muy difícil" legislar en un plazo tan breve, pero no descartan que sea posible.
Además, Atenas busca una decisión que sirva de base al BCE para aumentar este lunes las líneas de liquidez de emergencia (ELA) de las que se alimentan los bancos griegos. Grecia duda de que el texto en su redacción actual ofrezca la cobertura necesaria porque hace referencia a negociaciones "futuras". Atenas recalca que, la situación del sector es muy precaria y la necesidad de aumentar su liquidez, real.
Tsipras afronta una nueva batalla en Atenas
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, afirma que su Gobierno dio una "batalla dura" durante seis meses y "luchó hasta el final para un acuerdo que permitirá al país recuperarse". "Afrontamos dilemas difíciles y tuvimos que hacer concesiones difíciles para evitar la aplicación de los planes de algunos círculos ultraconservadores europeos", explica. Tsipras deberá desplegar ahora sus habilidades negociadoras en Atenas para intentar mantener su mayoría parlamentaria.
El ministro de Trabajo griego, Panos Skurletis, ha anunciado que habrá elecciones anticipadas a lo largo de este año, y que hasta entonces o bien habrá un Gobierno de amplia coalición o bien se buscarán apoyos puntuales de la oposición para poder aplicar las reformas acordadas con la eurozona.
El ministro de Defensa, Pannos Kammenos, ha mostrado su indignación en su cuenta de Twitter. "Los límites de la (negociación) griega los impone la reunión de líderes de los partidos con el presidente de la República. Está demostrado que quieren aplastarnos. ¡Hasta aquí, basta!":
Antes de la reunión, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, valoraba que Grecia "ha hecho un movimiento sustancial" y "ha demostrado la voluntad política para implementar reformas difíciles", aunque pedía flexibilidad a todas las partes.










