Los fuertes vientos, la nieve y las lluvias torrenciales han golpeado más de 570 zonas de todo el país, y 11 asentamientos informales han sufrido inundaciones. Más de 11.300 personas, más de la mitad de ellas niños, se han visto afectadas por las tormentas.
La situación de los niños desplazados y sus familias es más grave, debido a que sus condiciones ya eran precarias antes de la llegada del mal tiempo. Solo en el valle de Bekaa, al menos 847 refugiados sirios tuvieron que ser realojados debido a las inundaciones y los graves daños en sus refugios. En el norte se han producido más de 700 reubicaciones hasta ahora.
"El número de niños que sufren en las zonas afectadas ha aumentado", asegura Violet Speek-Warnery, representante adjunta de UNICEF en Líbano. "En los últimos diez días, UNICEF ha podido llegar a más de 6.000 niños refugiados que necesitaban ayuda urgente. Nuestros equipos están trabajando contrarreloj con nuestros aliados para llevar ayuda a los niños que la necesitan, y mantenerles calientes".
Nota a los editores:
UNICEF y sus aliados siguen dando respuesta en el terreno a las crecientes necesidades de los niños y sus familias. Hasta la fecha, UNICEF ha podido bombear y drenar el exceso de agua de más de 60 zonas afectadas, y ha distribuido suministros vitales en Bekaa, Líbano Norte, Beirut, Monte Líbano y zonas afectadas del sur del país. Los aliados de UNICEF también están evaluando las necesidades sanitarias, nutricionales y de saneamiento para prevenir el brote de enfermedades.
Acerca de UNICEF
UNICEF promueve los derechos y el bienestar de todos los niños y niñas en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los niños más vulnerables y excluidos para el beneficio de todos los niños, en todas partes.










