"Realmente todo está en contra de los niños que sufren conflictos prolongados. Muchos de ellos no pueden llegar a fuentes de agua potable", asegura Henrietta Fore, directora ejecutiva de UNICEF. "La realidad es que hay más niños que mueren debido a la falta de acceso a agua potable que a causa de las balas".
Sin unos servicios eficaces de agua, saneamiento e higiene, los niños están en riesgo de sufrir desnutrición y enfermedades prevenibles como diarrea, fiebre tifoidea, cólera y polio. Las niñas están especialmente afectadas por la falta de estos servicios, ya que son vulnerables a la violencia sexual mientras van a buscar agua o cuando salen a utilizar las letrinas. Además, sufren afrentas a su dignidad cuando se bañan y gestionan su higiene menstrual, y no pueden ir a la escuela cuando tienen el periodo si el centro no tiene instalaciones de agua y saneamiento adecuadas.
Todos estos riesgos se acentúan durante los conflictos, cuando los ataques deliberados e indiscriminados destruyen infraestructuras, hieren al personal y cortan el suministro de energía que mantiene operativos los sistemas de agua, saneamiento e higiene. Los conflictos armados también limitan el acceso a la reparación de equipamientos y consumibles como combustible o cloro, cuya distribución puede reducirse, racionarse, desviarse o bloquearse.
"Los ataques deliberados contra el agua y el saneamiento son ataques contra los niños vulnerables", asegura Fore. "El agua es un derecho básico. Es una necesidad vital".
En los países en conflicto, UNICEF trabaja para proporcionar agua potable y servicios de saneamiento adecuado mediante la mejora y reparación de los sistemas de agua, la distribución de agua en camiones, la instalación de letrinas y la promoción y concienciación sobre hábitos de higiene.
UNICEF hace un llamamiento a los gobiernos y sus aliados para:
• Que detengan los ataques a infraestructuras y personal de agua y saneamiento.
• Vinculen las respuestas humanitarias al desarrollo de sistemas de agua y saneamiento sostenibles para todos.
• Refuercen la capacidad de los gobiernos y las agencias humanitarias para proporcionar sistemáticamente servicios de agua y saneamiento de alta calidad durante las emergencias.
Notas para los editores:
El informe calculó las tasas de mortalidad en 16 países que viven conflictos prolongados: Afganistán, Burkina Faso, Camerún, República Centroafricana, Chad, República Democrática del Congo, Etiopía, Irak, Libia, Malí, Myanmar, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen. En todos estos países, con la excepción de Libia, Irak y Siria, los niños de hasta 15 años tienen más probabilidades de morir debido a enfermedades relacionadas con el agua que como resultado de la violencia colectiva.
Los datos proceden de las estimaciones de la OMS entre 2014 y 2016 sobre mortalidad debida a "violencia colectiva" y sobre "muertes diarreicas atribuibles a agua y saneamiento no seguros"
Acerca de UNICEF
UNICEF promueve los derechos y el bienestar de todos los niños y niñas en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los niños más vulnerables y excluidos para el beneficio de todos los niños, en todas partes.










