La primera conclusión relevante del informe hace referencia al aumento en la proporción del número de parados de larga duración, que ya representan más del 32% del total de desempleados del archipiélago. Un problema que, en palabras de Javier Blasco, director del Adecco Group Institute, "responde normalmente, bien a colectivos de todas las edades y con escasa cualificación y por ello difícil inserción, bien a prejuicios sobre el potencial del candidato senior, independientemente de su cualificación, o bien a territorios con bajas tasas de desempleo donde existen bolsas de paro "estructural", que incluso pueden ser ajenos a la búsqueda activa de empleo".
"Nuestro mercado de trabajo necesita responder a retos como la prolongación de la vida laboral y el necesario envejecimiento activo, la necesidad de recualificación constante para alcanzar niveles de capacitación, productividad y retribuciones mejores que los actuales, la mejora de la oferta formativa en clave de flexibilidad, practicidad, empleabilidad y -cada vez más- foco en las competencias por encima de las titulaciones o conocimientos técnicos, en entornos, la mejora del asesoramiento a estudiantes, desempleados y personas trabajadoras para una adecuada orientación continua en la carrera por la empleabilidad y enriquecimiento personal y profesional, y la necesaria colaboración público privada que sume todos los recursos posibles para superar el ya endémico panorama de nuestro mercado de trabajo", continúa Blasco.
"Deben analizarse, programarse, y medir en su implantación, las medidas que aseguren el adecuado asesoramiento, la gestión de las transiciones, la orientación hacia sectores más competitivos, así como otras medidas que faciliten un mercado más inclusivo y competitivo (diversidad, opciones de movilidad, flexibilidad, trabajo en remoto, etc.), donde se favorezca la movilidad deseada entre sectores y profesiones, a través de la recualificación de las personas, lo que generará alzas salariales y carreras más resilientes ante los continuos cambios y demandas del mercado", concluye Blasco.
Seguridad en el empleo: más paro de larga duración
El Monitor Adecco trata el concepto de "Seguridad en el empleo" en un sentido amplio. Por eso, no solo comprende la siniestralidad, sino también la cobertura de la prestación por desempleo, la magnitud del paro de larga duración y el tiempo necesario para volver a encontrar un empleo una vez que se ha perdido. Destacamos por su importancia tres en el presente trimestre.
Crece la proporción de parados de larga duración y baja la cobertura de desempleo
Por quinto trimestre consecutivo, crece en España el número de parados de larga duración (aquellos que buscan empleo sin conseguirlo desde hace al menos dos años). Sin embargo, al mismo tiempo, el colectivo de desocupados de corta duración se ha reducido, permitiendo que el número total de personas sin empleo haya seguido descendiendo. En todo caso, es destacable que desde 2014 no se producían cinco trimestres consecutivos con aumentos en el número de parados de larga duración.
Mientras el número total de parados en nuestro país es de 2,92 millones (624.400 menos que un año antes), en el trimestre analizado se cuentan 954.400 desocupados de larga duración (16.600 más que hace un año).
Como proporción del total de personas sin empleo, considerando la media de los últimos cuatro trimestres -dato que analiza el Monitor Adecco-, los parados de larga duración equivalen al 30% del total, 5,6 puntos porcentuales más que un año atrás y la mayor proporción desde 2019.
Lo mismo ocurrió a nivel autonómico. Todas las autonomías han visto aumentar su proporción de parados de larga duración. Diez comunidades replican la dinámica general, con un aumento en la cantidad de parados de larga duración, simultáneo a un retroceso en el paro de corto plazo. En todas las demás se han reducido ambos grupos de parados, aunque en menor medida el de parados de larga duración (de ahí que crezca la proporción de parados de larga duración dentro del total).
Canarias imita la dinámica general, con un aumento de 1.600 parados de larga duración y una disminución de 68.400 desocupados de corta duración. Se cuenta ahora en esta región un total de 205.000 desocupados, de los cuales 74.700 están en tal situación desde hace al menos dos años.
Un año atrás, Andalucía tenía la mayor proporción de parados de larga duración, con 28,4%. En cambio, ahora, ocho autonomías tienen una proporción mayor al 30%. Asturias pasó a encabezar las posiciones (37,7%; +13,1 puntos porcentuales), seguida por Canarias (32,9%; +6,2 p.p.). La comunidad andaluza se sitúa en tercer lugar, con 32,8% (+4,4 p.p.).
En el conjunto de España, un 66,2% de los parados está cobrando una prestación por desempleo, que es una proporción un punto porcentual más alta que la de un año antes. Sin embargo, no ha sido uniforme el aumento de esta cobertura. De hecho, ocho autonomías muestran una reducción en la proporción de parados que cobra una prestación por desempleo. Eso ha derivado en que se amplíen las diferencias entre comunidades en este terreno.
Canarias se cuenta entre las regiones donde la cobertura por desempleo ha bajado. El recorte, de 7,6 puntos porcentuales, lleva esta variable hasta el 52,6%, es decir, que poco más de la mitad de los parados canarios está cubierto por la prestación de paro. Es la tercera proporción más baja del conjunto de autonomías. Solo La Rioja (47,9%; -15,4 p.p.) y la Comunidad de Madrid (51,3%; -0,6 p.p.) presentan un grado de cobertura menor.
Canarias: a la cola en siniestralidad laboral
La siniestralidad laboral continúa en España su tendencia ascendente iniciada en 2014, habiendo dejado atrás la pausa de 2020 como consecuencia de las restricciones a la actividad económica para intentar combatir la pandemia. En el segundo trimestre de 2022 se ha producido un incremento interanual de un 11,6%, que eleva la siniestralidad hasta 66,6 accidentes que causaron baja cada 10.000 ocupados. Es el dato más alto desde marzo de 2020. La siniestralidad laboral lleva cuatro trimestres consecutivos aumentando en todas las comunidades autónomas al mismo tiempo, cosa que no ocurría, al menos, desde el año 2000.
Al igual que en el conjunto nacional, también en Canarias la cantidad de accidentes laborales encadena cuatro trimestres seguidos de aumentos. En el trimestre bajo análisis se han contado en la comunidad canaria 55,1 siniestros cada 10.000 ocupados (+12,3% interanual); es el dato más alto para Canarias desde marzo de 2020. En todo caso, Canarias permanece como la autonomía con menor proporción de accidentes de trabajo.
Conflictividad laboral
En España, el número de huelgas se ha incrementado ligeramente, elevando la media nacional hasta 11,8 conflictos cada 100.000 empresas, lo que es un 0,6% más que en el segundo trimestre de 2021. En la práctica, esta variable está estabilizada desde hace cinco trimestres en torno a 12 huelgas por trimestre cada 100.000 firmas. Es una cantidad menor que, por ejemplo, las 16,8 huelgas de 2019 o las casi 14 de 2017 y 2018, para referirnos a años recientes.
Canarias es una de las 14 autonomías donde ha aumentado el número de conflictos, concretamente un 112% interanual, el segundo mayor aumento interanual entre todas las regiones. Pese al significativo incremento, Canarias es la segunda autonomía con menor proporción de huelgas, con solo 4,6 conflictos cada 100.000 empresas.
La cantidad de trabajadores participantes en huelgas, que venía de crecer cuatro trimestres seguidos, en el segundo trimestre ha disminuido en nuestro país un 13,1% interanual. Una mayor cantidad de huelgas junto con una reducción de los participantes en las mismas sugiere que, de media, cada conflicto ha tenido un seguimiento menor. En el segundo trimestre de 2022 se han contado 28,7 huelguistas cada 10.000 ocupados.
El número de huelguistas se ha reducido en nueve comunidades autónomas y aumentado en las ocho autonomías restantes. Canarias se cuenta entre las primeras, con una caída interanual de un 57,7%, que lleva esta variable hasta 11,2 huelguistas cada 10.000 ocupados.
Si el número de huelgas más que se ha duplicado y, al mismo tiempo, el número de huelguistas ha caído a menos de la mitad, es claro que, de media, cada huelga en Canarias ha tenido una repercusión muy inferior a la de un año antes.
Qué es el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo
Objetivo
El objetivo del Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo busca estimar en un único indicador el estado de situación del mercado laboral desde el punto de vista de las personas. Es decir que, en lugar de un enfoque macroeconómico, el Monitor Adecco observa el mercado de trabajo prestando atención a las cuestiones que más interesan a los trabajadores.
La tarea se realiza para cada una de las CC.AA. de España. Para la elaboración del Monitor Adecco se utiliza un conjunto de estadísticas oficiales de carácter público, gracias a lo cual es posible obtener resultados trimestrales.
Estructura del indicador
El indicador agrupa dieciséis variables que se clasifican en cinco áreas diferentes. Estas son:
1. Nivel del salario medio ordinario
2. Evolución del salario medio real en los últimos dos años
3. Accidentes de trabajo cada 1.000 ocup.
4. % de parados con prestación por desempleo.
5. % de parados de larga duración
6. Tiempo de búsqueda de empleo
7. Empresas cada 1.000 habitantes
8. Tasa de desempleo
9. % de empleos cualificados
10. % de subocupación horaria
11. % de ocupados a tiempo parcial
12. % de ocupados que cursan estudios
13. % de ocup. que trabajan desde el hogar
14. Nº de huelgas cada 1.000 empresas
15. % de trabaj. participantes en huelgas
16. Asuntos judiciales sociales resueltos
por cada 10.000 personas activas
Algunos detalles técnicos
Para poder detectar cambios con mayor periodicidad, se ha optado por utilizar datos trimestrales. En todos los casos, los mismos son obtenidos de fuentes oficiales: el Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Empleo.
Una vez recopilados, los datos de cada variable son recalculados, asignando una puntuación de 10 a la comunidad autónoma con el dato más favorable (por ejemplo, la que tenga el salario más elevado o la menor tasa de desempleo) y un 1 a aquella que tenga el menos positivo (por ejemplo, el mayor número de accidentes laborales o el menor porcentaje de ocupados que cursen estudios). A las demás autonomías se les otorga una puntuación proporcional.
Para evitar una excesiva volatilidad y la posible distorsión de los resultados, en algunos casos se establecen rangos de puntuación fijos. Por ejemplo, en el caso del porcentaje de ocupados con empleos cualificados, la puntuación de 10 se asigna a la autonomía que tenga un 45% o más y la mínima a las que tengan un 25% o menos. Por el mismo motivo, en otros casos, para determinar las puntuaciones se utilizan los datos máximo y mínimo de los últimos 16 trimestres móviles.
Por otra parte, para evitar las distorsiones que provocaría la estacionalidad, así como para captar mejor la tendencia, en casi todos los casos se utilizan los promedios móviles de los cuatro trimestres anteriores. Es decir que, aunque para no ser reiterativo no se indica en el texto, el dato de cada variable es la media de los últimos cuatro datos.
La puntuación de cada área es la media de las puntuaciones de las variables que la componen. La puntuación del indicador es la media de la puntuación de las cinco categorías.
Interpretación de los resultados
La interpretación es muy simple e igual para cada variable, cada categoría y para el indicador en su conjunto: a mayor puntuación, mejor es la situación de la variable o área de que se trate y mayor debería tender a ser la satisfacción en su empleo de un ocupado medio.
Téngase en cuenta que se trata de un indicador relativo: nos dice cuál es en cada momento la satisfacción en el empleo de los ocupados en una autonomía en comparación con los que trabajan en las demás.










