He leído la Historia Sagrada
Atento a las magnas sentencias
Me parecen que son llamaradas
Que iluminan mi conciencia.
Es admirable el esplendor
De los jueces y los reyes
Sobreabundan en el ardor
Y en la sabiduría de sus leyes.
Los príncipes y profetas
Se acreditan por sus victorias
Fueron momentos de gloria
En situaciones concretas.
¿Cuanto se podría señalar
En la categoría de la mujer?
Recuerdo la valentía de Agar
Y el coraje de la reina Esther.
Noé habitó en una tienda
Y con él todas las criaturas.
"Todo es bueno"-dice La Escritura-
Aunque muchos no lo entiendan.
Pretendo recordar todavía
Aquello que me parece mejor:
La confianza del viejo Tobías
Y la infinita paciencia de Job
Me hastían tantos lamentos
De la gente desagradecida
Así transcurren los días
Y nunca se les ve contentos.
Quieren buscar la felicidad
Y pocos llegan a su encuentro
En esta infeliz sociedad
Nadie ve lo que tiene dentro.
¡Bendito seas Señor!
En tu sublime grandeza
Sé que nos cuidas con Amor
Y nos regalas Tus riquezas.
Juan Marrero Pérez
Hermano de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios