Publicidad
El agua es fuente de vida pero, sobre todo, es un factor de cohesión social que define las civilizaciones.
La habitabilidad de las viviendas implica tener garantizada la salubridad y la higiene de los moradores mediante un suministro de agua potable a través de la red municipal bajo control sanitario. Por tanto se trata de un servicio básico e indeclinable a cuya prestación, de forma regular y en condiciones de calidad, está obligado el Ayuntamiento dentro de las atribuciones propias que le confiere la legislación básica de las corporaciones locales.
Sin embargo, el incumplimiento de este precepto mantiene a casi la mitad de la población Portuense privada de un servicio esencial que afecta a la sanidad pública por incumplimiento de los parámetros de calidad del agua, y que se viene produciendo de manera reiterada en Puerto de la Cruz desde finales de 2012.