Publicidad
Ni Alemania es España, ni yo soy "ultraperiférico"
La pésima esquiadora alemana, cuyas caderas son sólo comparables al Borbón que reina en España, a nivel político regatea como le da la gana y sigue manejando la política alemana y a los títeres electos en España con verdadero arte y muy distintas maneras.
Es increíble que la socia europea del Partido Popular español, se dedique a hacer política social de emergencia en un País, donde las peores posiciones sociales equivalen a las mejores españolas. Que sea capaz de verbalizar expresiones tales como que "la humanidad de una sociedad se mide según el trato que dé a los débiles, sobre todo cuando son mayores y están enfermos" apareciendo ella en silla de ruedas, perfectamente disfrazada de una mezcla de la madre Teresa y Gandi, mientras les aprieta las tuercas a los españoles y parte del extranjero.